La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, ha asegurado durante la apertura de la Jornada Internacional sobre las Herramientas para la Mejora del Agua de Consumo celebrada en el Ministerio junto a la OMS y ONU que el acceso al agua potable reduce el riesgo de contraer enfermedades e impide la rápida transmisión de las mismas.

La capacidad para disponer de un suministro de agua en cantidad suficiente y calidad adecuada, “se ha convertido en un factor de progreso y desarrollo de la sociedad, por su estrecha vinculación con la salud”. Así lo ha manifestado la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, en la apertura de la Jornada Internacional sobre las Herramientas para la Mejora del Agua de Consumo. De hecho, la Asamblea General de las Naciones Unidas señaló en 2010, ha recordado, el derecho al agua potable y al saneamiento como un “derecho humano”.

Esta cita, celebrada en el Ministerio, ha contado con la participación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de su directora de Salud Pública y Medio Ambiente, María Neira, y de la directora del Programa ONU-Agua para la promoción y la comunicación en el marco del decenio, Josefina Maestu. La propia ministra, además, fue designada el año pasado como miembro del Comité Ministerial de Salud y Medio Ambiente de la región europea de la OMS. Desde esta condición, Mato ha ofrecido la experiencia de España para “contribuir a la elaboración de las herramientas para la mejora del agua de consumo en otros países”.

A su juicio, “la conexión entre agua, saneamiento y salud resulta evidente”, pues el acceso al agua potable reduce el riesgo de contraer enfermedades e impide la rápida transmisión de las mismas.

De hecho, se calcula que un 24% de la carga mundial de enfermedad y un 23% de la mortalidad son atribuibles a factores medioambientales. Gran número de enfermedades tienen su origen en la contaminación del agua de consumo. Del mismo modo, con una reducción de los factores de riesgo medioambientales (como el almacenamiento de agua de uso doméstico en condiciones seguras), sería posible prevenir cerca de una cuarta parte de la carga de morbilidad mundial.

Nuestro país, de hecho, cuenta con “una larga tradición”, en palabras de la ministra, en esta materia. En este sentido, España cuenta con un Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo (SINAC), que acaba de cumplir una década (comenzó a funcionar a finales de 2003). Se trata de “un elemento clave en la buena gestión”.

Entre sus objetivos está la detección y prevención de los riesgos para la población por ingesta de agua contaminada; la información sobre las zonas de abastecimiento y la calidad del agua, así como la obligación de informar a la Unión Europea y a los Organismos Internacionales. Este sistema monitoriza el agua a la que accede más del 97% de la población, cuenta con más de 7.000 usuarios profesionales notificando información y dispone de más de 30 millones de datos.

La ministra ha concluido su intervención invitando a “mantener y aplicar un esquema preventivo”, para garantizar la seguridad del agua de consumo, con una gestión integrada “desde la cuenca hídrica hasta su utilización por los consumidores”.

fuente:medicosypacientes.com