El 60 % de los enfermos renales crónicos sufre ansiedad, el 40 % depresión endógena y un porcentaje menor “se abandona” por los trastornos cognitivos que ocasiona esta la patología, cuyas implicaciones psicológicas aborda desde 2011 el Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín.

Así lo ha explicado hoy a Efe el jefe del servicio de Nefrología del centro hospitalario, Jose Carlos Rodríguez, quien ha destacado que el Negrín es “puntero” en ofrecer “psiconefrología” a estos pacientes para ayudarles a “aceptar” la enfermedad y tratar de sobrellevarla para que dispongan de la mejor calidad de vida posible.

“Hoy en día, un paciente sometido a un programa de diálisis puede durar, si se cuida y hace las cosas bien, treinta años. Lo que hay que hacer es aceptar la enfermedad y tratar de salir adelante, luchar”, ha dicho Rodríguez.

El especialista ha destacado los buenos resultados que ofrece la ayuda psicológica al paciente con enfermedad renal crónica, una dolencia que afecta al 11 % de la población.

El jefe del servicio de Nefrología del Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín ha subrayado que “nadie se ocupaba de la psiconefrología”, una parcela a la que muchas unidades y servicios “se están sumando” porque se han dado cuenta de que es imprescindible para este tipo de pacientes.

Estos enfermos deben adaptarse y acometer un “cambio mental” importante para evitar caer en cuadros de ansiedad, depresión y trastornos cognitivos.

Y es que, tras conocer que sus riñones no funcionan, el enfermo ha de hacerse a la idea de que en adelante tendrá que hacer visitas periódicas al hospital, o que está abocado a depender de un aparato, en el caso de tener que someterse a diálisis, o que deberá someterse a un trasplante, una situación cuya asimilación puede requerir de ayuda psicológica, mas allá de la información y formación que le ofrezca el especialista.

Esta “situación especial”, que afecta por igual a hombres y mujeres, aunque “muchas veces el hombre tiene una capa de pintura más gruesa”, puede derivar, de no tratarse psicológicamente, no solo en cuadros de ansiedad y depresión, sino también en conductas “de abandono”.

“No hacen tal cosa porque ven que ya todo es irremediable, les importa un pito, les da lo mismo comerse un racimo de uvas y venir con 8 de potasio aunque se puedan morir por eso, se abandonan”, ha referido el especialista.

Para explicar cómo funciona el servicio de psiconefrología que se presta el centro de diálisis dependiente del Negrín, González ha participado hoy junto a la psicóloga clínica Tais Pérez en un Aula de Pacientes en la que ambos han disertado sobre los aspectos psicológicos de la enfermedad renal crónica.