El CERMI ha pedido a los grupos políticos con presencia en la Comisión Parlamentaria sobre el Pacto de Toledo que tengan en cuenta la situación singular de las personas con discapacidad en las propuestas que consensúen sobre la reforma de las pensiones. El CERMI desea participar en el proceso de reforma de las pensiones en curso para formular aportaciones a la Comisión del Pacto de Toledo, de modo que se garantice en la futura regulación la equidad en el tratamiento de las pensiones causadas por las personas con discapacidad.

En principio, la cuestión sobre el factor de sostenibilidad no plantea ninguna particularidad en relación con las pensiones ligadas a la discapacidad, en cuanto a las pensiones de entrada, ya que las mismas no se ven afectadas, pero sí se verán impactadas en relación con el factor de actualización, teniendo las pensiones de las personas con discapacidad la misma actualización o desactualización que el resto de la pensiones.

Donde la discapacidad sí presenta singularidades que hay que tener muy presente es a propósito del factor de equidad generacional, puesto que si el mismo pone en relación la cuantía de entrada de la pensión de jubilación con la esperanza de vida,  se da el caso de que determinados grupos de personas con discapacidad que acceden a la pensión no tienen la misma esperanza de vida, en razón de su discapacidad, que la media de la cohorte poblacional a la que pertenecen.

Y dada esta situación, se debe plantear por el Legislador si hay que aplicarles el factor de equidad generacional al igual que al resto de las pensiones de entrada, o como parece más equitativo, hay que llevar a cabo unas correcciones en ese factor en el caso de las personas jubiladas con discapacidad, o incluso habría que excluirlas absolutamente de la aplicación de ese factor.