El copago reduce el consumo adecuado de medicamentos y afecta al cumplimiento terapéutico, según se desprende de los resultados de una encuesta difundida por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) en el marco de su XXXIV Congreso. En la misma se pone de manifiesto que el 77 por ciento de los facultativos encuestados opinan que hay grupos de fármacos que deberían seguir siendo financiados.

Medidas legislativas sobre la financiación de fármacos aprobadas en los últimos años podrían estar cambiando el modo en que los españoles consumen medicamentos. Ese impacto podría concretarse en pacientes que reducen las tomas o que incluso abandonan la medicación. Así lo ha advertido a Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), en base a los resultados de una encuesta llevada a cabo por su Grupo de Trabajo de Utilización de Fármacos. Entre los datos que arroja el informe destaca que uno de cada cuatro facultativos percibe que tiene algún paciente que está dejando de tomar un fármaco por motivos económicos.

Las percepciones que recoge la encuesta coinciden, según el presidente de esta Sociedad Científica, el doctor Josep Basora, con la posición contraria de semFYC al copago como medida de ahorro. Los resultados apuntan a que el copago reduce el consumo adecuado de medicamentos afectando al cumplimiento terapéutico con el impacto que esto último tiene sobre la salud de la población. “Creemos que ésta no es ni la mejor ni la única solución. Se pueden incrementar los ingresos implantando otras fórmulas, por ejemplo con impuestos indirectos sobre el tabaco o el alcohol, cuyo consumo está relacionado directamente con la pérdida de salud”, aseguró el doctor Basora en el marco del XXXIV Congreso Nacional de semFYC, celebrado, recientemente, en Maspalomas.

Según los profesionales consultados en la encuesta, entre los grupos de fármacos en los que se ha resentido su uso o bien se ha abandonado destacan los hipotensores (11,2%), hipolipemiantes (9,2%) o antidiabéticos (6,1%). El doctor Basora explicó que estos medicamentos están indicados en pacientes que tienen factores de riesgo cardiovascular y en los que es preciso hacer un buen cumplimiento. “De lo contrario, estarán aumentando el riesgo de tener complicaciones graves como un infarto de miocardio o un ictus”, añade el presidente de semFYC.

Otros grupos de medicamentos cuyo consumo se ha podido resentir en los últimos años son los indicados en pacientes con EPOC, asma, broncopatía crónica (2,7%) y laxantes (2%). No son los únicos. También citan los antibióticos, antidepresivos, antiagregantes plaquetarios o antipsicóticos.

Además, hasta un 77% de los profesionales consultados cree que hay algunos grupos de fármacos que deberían seguir siendo financiados y mencionan en primer lugar a los laxantes (50,9%), seguidos de los mucolíticos (30,5%) y los antiácidos (20%).

Hace casi dos años el Gobierno aprobó un Real Decreto Ley de Medidas de Sostenibilidad del Sistema Sanitario, que supuso la desfinanciación de 456 medicamentos que incluyen protectores gástricos o antigripales. Sobre esta medida, que llegó poco después de que se obligara por primera vez a los pensionistas a pagar por sus fármacos, los médicos no muestran unanimidad. Están de acuerdo con ella el 57% y en desacuerdo un 38%.

Otra de las propuestas de semFYC pasa por “operar sobre la oferta que hace el sistema, suprimiendo lo que no aporta nada al servicio sanitario, reduciendo la variabilidad y las tecnologías de pobre o nula coste-efectividad o mejorando la coordinación e integración de servicios. Se puede hacer más en el ámbito de la desfinanciación de fármacos de baja utilidad terapéutica o trabajando la homogeneización de envases para cada principio activo”.

En el Congreso también se presentó una encuesta en la que participó la población que pasa por el centro de salud. Se preguntó por las medidas de recorte y copago en farmacia; concretamente se consultó a 265 pacientes, con una edad media de 51 años. El 40% de ellos era activo laboralmente y un 25% de ellos estaba desempleado y de éstos el 78% no recibía prestación económica alguna. Los resultados de la encuesta revelan que prácticamente todos (94,7%) conocen las medidas implantadas por el Gobierno. El 52% de los que estaban en activo aseguró que dichas medidas les parecían innecesarias. Un 86% opinó que influyen negativamente en la salud. No obstante e independientemente de su situación laboral, el 85% comentó no haber disminuido el consumo de fármacos.

fuente: medicosypacientes.com