El Servicio de Nefrología del Hospital Universitario Doctor Peset ha puesto en marcha un programa de hemodiálisis domiciliaria que permite completar la oferta de tratamientos sustitutivos para los pacientes con insuficiencia renal crónica del Departamento de Salud Valencia – Doctor Peset.

Con la incorporación de la hemodiálisis domiciliaria, el Hospital Universitario Doctor Peset se convierte en uno de los hospitales públicos valencianos con más alternativas de terapia renal sustitutiva puesto que ya cuenta con hemodiálisis hospitalaria, diálisis peritoneal y trasplante renal.

“Nuestro objetivo es completar nuestra oferta para ofrecer a cada paciente con problemas renales la alternativa que mejor se adapte a sus necesidades y estilo de vida. Por ello, también hemos solicitado a la conselleria de Sanitat la autorización para realizar trasplante renal de donante vivo, con lo que dispondríamos ya de todas los opciones posibles que existen hoy en día para tratar la patología renal crónica. Todo ello sin dejar de poner énfasis en nuestro objetivo fundamental, la prevención y progresión de la enfermedad renal para evitar la necesidad de diálisis o trasplante, sobre todo en los pacientes con más riesgo: hipertensos y diabéticos”, apunta el doctor Lluís Pallardó, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Universitario Doctor Peset.

La primera paciente incluida en el programa es una mujer de 48 años con poliquistosis renal que está a la espera de un trasplante de riñón. Sus dos hermanos, con la misma enfermedad, ya han sidotrasplantados en el Hospital Universitario Doctor Peset.

La poliquistosis hepatorrenal es una patología hereditaria en la cual se forman múltiples quistes en riñones e hígado y provoca una insuficiencia renal crónica. Esta enfermedad afecta a un 10% de los pacientes que están actualmente en diálisis.

Mejora de la calidad de vida

La hemodiálisis domiciliaria permite al paciente no tener que desplazarse tres veces por semana al hospital para dializarse allí, con lo que se ahorra tiempo y se gana en calidad de vida al incrementar su autonomía en cuanto a horarios y poder adaptar las sesiones de diálisis a su jornada laboral.

“Aunque en las Unidades de Diálisis hospitalarias intentamos respetar al máximo el horario laboral del paciente, no deja de ser un sistema más o menos rígido que limita bastante la vida de los enfermos renales. Con las terapias domiciliarias es el paciente quien planifica su tratamiento según sus necesidades personales y laborales. Así gana en libertad y, al mismo tiempo, se responsabiliza más de su enfermedad. Además, teniendo el equipo en casa el paciente puede realizar alguna diálisis extra, con lo que puede llevar una dieta menos estricta y mejora su función cardiovascular”, explica el doctor Pablo Molina, nefrólogo del Hospital Universitario Doctor Peset.

Para realizar la hemodiálisis domiciliaria el hospital instala en casa del paciente la máquina de diálisis, el equipo de agua, una descalcificadora, un sillón y los consumibles necesarios para el tratamiento. El único requisito imprescindible es que el paciente cuente con una persona que ayude al paciente en las necesidades que puedan surgir durante la sesión de diálisis.

Antes de iniciar el tratamiento domiciliario, tanto el paciente como el cuidador deben acudir al Hospital Universitario Doctor Peset durante un tiempo (no superior a dos meses) para aprender la técnica, una formación que corre a cargo del personal de Enfermería de la Unidad de Diálisis. Además, la primera sesión que se realiza en el domicilio es asistida por nefrólogos del hospital y personal de enfermería.

“El proceso de hemodiálisis es muy mecánico, por lo que no suele haber problemas en el aprendizaje. Los candidatos ideales para este programa de hemodiálisis domiciliaria son enfermos renales con una situación estable en su patología, que estén motivados para realizar el tratamiento en sus casas y que por sus características no puedan optar por otra alternativa como, por ejemplo, la diálisis peritoneal”, señala el doctor Molina.

Este es el caso de la primera paciente incluida en el programa, que empezó a dializarse en su casa en el mes de agosto y que ahora lo hace en días alternos en sesiones de 3 horas de duración aproximadamente. También es el caso del segundo candidato que entrará en breve en el programa, un hombre de 71 años con insuficiencia renal crónica y con la pared abdominal dañada a causa de un accidente, lo que contraindicaba la diálisis peritoneal.

“Actualmente, la diálisis peritoneal es la alternativa de más éxito para el tratamiento de la insuficiencia renal terminal mientras se espera un trasplante. Desde que hace un año se puso en marcha la Unidad de Diálisis Peritoneal del Hospital Universitario Doctor Peset, ya hay 25 pacientes con este tipo de tratamiento y 6 más que se incorporarán en breve”, asegura el doctor Lluís Pallardó.

Pero no todos pueden optar por esta técnica, ya que está limitada en pacientes con hernias, cirugía abdominal múltiple, adherencias abdominales y ostomías, entre otros. Es entonces cuando el paciente que quiere disfrutar de una mayor autonomía debe plantearse si quiere realizar hemodiálisis domiciliaria.

El programa de hemodiálisis domiciliaria del Hospital Universitario Doctor Peset se suma a los que ya existen en el Hospital General Universitario de Castellón, en el Consorcio Hospital General Universitario de Valencia y, más recientemente, en el Hospital Universitario y Politécnico La Fe para pacientes pediátricos.