Un estudio realizado a ratones sugiere que esta terapia simple y no invasiva puede ser una herramienta preventiva eficaz en pacientes en situación de riesgo por lesión renal.

El tratamiento con ultrasonido podría ayudar a prevenir la insuficiencia renal aguda tras una intervención de cirugía mayor, tal y como confirma un estudio realizado a ratones por investigadores de la Universidad de Virginia y que se publica en la Sociedad Americana de Nefrología. La investigación sugiere que esta terapia simple y no invasiva puede ser una herramienta preventiva eficaz en pacientes en situación de riesgo por lesión renal.

La lesión renal aguda es una enfermedad que consiste en una función deficiente del riñón y que puede resultar grave en los pacientes hospitalizados. Una vez que se desarrolla la lesión después de una cirugía mayor, ésta tiene pocas opciones de tratamiento establecidas además de atención de apoyo.

Para conocer la influencia del tratamiento en la lesión renal aguda, se aplicaron ultrasonidos a un grupo de ratones a los que se les examinó mediante un sistema de imágen clínica 24 horas antes de interrumpirles el flujo natural de sangre a los riñones. Los resultados mostraron que, tras la aplicación de ultrasonidos, los ratones conservaban el estado de salud renal. Sin embargo, los ratones tratados con placebo presentaron un daño renal significativo. Unos análisis adicionales mostraron que el tratamiento de ultrasonido podría estimular una respuesta anti-inflamatoria que se originara a partir del bazo y que podría ser la responsable de la protección de los riñones.

Marcos Okusa y Joseph Gigliotti, dos de los investigadores del estudio, afirman que estos resultados son extrapolables a otras patologías, pues sospechan que “los mecansimos que influyen en la insuficiencia renal podría ser similares y pueden influir en los pulmones, el corazón y el hígado. Este tipo de terapia puede ser efectiva para prevenir deficiencias en otros órganos también”.