» Enfermos renales piden una Europa sin barreras Enfermos renales piden una Europa sin barreras | ALCER

Representantes de 18 países europeos solicitan un marco común y un abordaje completo de la enfermedad en el continente.
El 50% de los enfermos renales supera los 65 años
La enfermedad renal crónica, una “epidemia silenciosa”

«Es necesario dar voz a los pacientes renales en Europa». La reclamación la hace Daniel Gallego, presidente de la federación ALCER, que aglutina a los afectados de enfermedades del riñón en nuestro país.

Gallego acaba de reunirse con representantes de 23 organizaciones de enfermos de 18 países europeos con el objetivo de consolidar un frente conjunto que permita canalizar las reivindicaciones del colectivo que, según denuncia, recibe una atención muy desigual en el continente.
«Queremos que se nos garantice un marco común y un abordaje completo para la enfermedad renal crónica en Europa», subraya el presidente de ALCER, quien recuerda el gran impacto personal laboral y social que la enfermedad renal crónica ejerce sobre quien la padece.
Gallego pone un ejemplo para mostrar las diferencias que existen en el acceso a distintas terapias: Mientras que en países como Suecia, Dinamarca, Islandia y regiones españolas como Asturias o País Vasco el uso de la diálisis peritoneal domiciliaria ronda el 18%-22%, el porcentaje de enfermos que puede optar por esta alternativa en otros lugares -incluidas otras comunidades autónomas españolas, donde la media de uso es del 12%- es muchísimo más baja.

Esta alternativa a la diálisis convencional, que el paciente puede realizar en su propia casa, «puede ofrecer muchos beneficios para la calidad de vida de los pacientes», pero está restringida, apunta Gallego.

«Es necesario que las instituciones europeas y los gobiernos se coordinen para mejorar la atención y tomar medidas completas que respondan a las necesidades de los pacientes», añade.

Entre las reclamaciones del colectivo, que harán llegar al Parlamento Europeo, destaca la mejora de la educación e información de los pacientes «para que puedan elegir el tratamiento sustitutivo renal que mejor se ajuste a su vida», así como el abordaje de las necesidades psicosociales y laborales o el riesgo de exclusión a los que se enfrentan los pacientes con enfermedad renal crónica.
«Espero que Europa dé una respuesta», comenta Rafael Selgas, especialista en Nefrología y patrono de ALCER. «Los profesionales tienen que trabajar junto con los pacientes y los gestores públicos para garantizar que existe una equidad en el acceso a la información y a las diferentes opciones de tratamiento sustitutivo renal que hay».

Informe Reunión Europea 28-29 de septiembre