Entre el 30 y 40% de la población padecerá algún tipo de enfermedad vascular. La cardiopatía isquémica, el ictus y la enfermedad renal crónica son las más frecuentes. De hecho, la enfermedad cardiovascular (ECV) es la principal causa de muerte prematura y discapacidad en el mundo occidental.

Los malos hábitos de vida como el sedentarismo, el tabaquismo y el sobrepeso favorecen el desarrollo de estas enfermedades. Un tercio de la población mayor de 18 años presenta algún tipo de factor de riesgo vascular, lo que supone un gran impacto no sólo sanitario sino también socioeconómico, por lo que se trata de un problema de salud pública.

La Sociedad Andaluza de Hipertensión Arterial y Riesgo Vascular (Sahta) y la Escuela de Enfermedades Crónicas no Transmisibles del Colegio de Médicos de Málaga (Commálaga) organizaron el “Taller sobre actualización en riesgo vascular” que se celebró en la sede del Commálaga (Curtidores,1).

La actividad tuvo un enfoque eminentemente práctico y estuvo dirigido especialmente a médicos en formación, de Atención Primaria y todos aquéllos facultativos interesados en actualizarse en riesgo vascular.

Las enfermedades vasculares tienen mayor prevalencia a partir de los 30-40 años de edad y afectan más a los hombres, aunque la incorporación de la mujer al tabaquismo y a índices mayores de obesidad está provocando que ambos sexos tiendan a igualarse, destacó el  Dr. Fernando Salgado Ordoñez, especialista en Medicina Interna del Hospital Regional de Málaga, que impartió el taller junto al Dr. Sergio Jansen Chaparro, especialista en Medicina Interna del Hospital Regional de Málaga; y, el Dr. Pedro Aranda Lara, nefrólogo de la Unidad de Hipertensión del Hospital Regional (antiguo Carlos Haya).

“Las enfermedades vasculares principalmente se asocian a hábitos de vida como el tabaquismo, sedentarismo, obesidad y alteraciones de los lípidos. Por lo que son prevenibles haciendo ejercicio físico, abandonando el hábito de fumar y controlando la ingesta calórica y de grasas saturadas. También se trata de hacer una detección precoz de enfermedades silentes como la HTA, la diabetes y la enfermedad renal crónica muy relacionadas con la obesidad y los malos hábitos de vida”, explicó el Dr. Salgado.

Así, los expertos abordaron la hipertensión, la dislipemia (colesterol) y la enfermedad crónica fundamentalmente. En cuanto a los mecanismos para luchar y evitar estas enfermedades el doctor es claro: “Primero promover actuaciones en el cambio de estilo de vida perjudiciales en la población infantil y juvenil. Promoción de la actividad física frente a los videojuegos y horas de inactividad frente la TV. Impulsar el consumo de alimentos de la dieta mediterránea con vegetales, fruta y aceite de oliva. La lucha antitabáquica, así como mejorar la detección y control de las enfermedades como la diabetes HTA, dislipemias y la enfermedad renal crónica.

fuente: medicosypacientes.com