Los crónicos representan el 4 por ciento del total de los enfermos, sin embargo, consumen cerca del 60 por ciento, por lo que se precisa poner en marcha políticas activas que complementen el modelo de agudos actual con uno orientado a los crónicos, según se puso de manifiesto en el reciente XI Workshop en Gestión Sanitaria. “Afrontar la cronicidad: un reto para transformar nuestros hospitales”

Aunque los crónicos representan el 4 por ciento del total de los enfermos consumen cerca del 60 por ciento, por lo que se precisa poner en marcha políticas activas que complementen el modelo de agudos actual con uno orientado a los crónicos, según puso de manifiesto el director del área de Salud de Deusto Business School y profesor colaborador en la Harvard University, Rafael Bengoa, también ex consejero de Salud del Gobierno vasco.

El nuevo escenario epidemiológico, marcado por la cronicidad, consume más recursos sanitarios, según este experto que participó junto con otros ponentes en el  en el XI Workshop en Gestión Sanitaria. “Afrontar la cronicidad: un reto para transformar nuestros hospitales”, en el que se puso de manifiesto la necesidad de mejorar el sistema de salud con el fin de afrontar el actual patrón epidemiológico, la cronicidad.

En España hay 19 millones de personas que padecen alguna enfermedad crónica, y cuya tasa de morbilidad supera los 48.000 enfermos por cada 100.000 habitantes. Además, el aumento de la esperanza de vida y el progresivo envejecimiento de la población han motivado el incremento de las patologías crónicas, causantes del 80 por ciento de las consultas de Atención Primaria y del 60 por ciento de los ingresos hospitalarios en España, según los datos expuestos en este encuentro patrocinado por Novartis.

Bengoa advirtió de que el actual sistema sanitario “no está adaptado” a esta situación y ha señalado que la principal reforma consiste en pasar de un sistema reactivo y pasivo, que espera a los pacientes, a uno proactivo que interviene de forma anticipatoria cuando sea posible. Además, a su juicio, este modelo asistencial permitirá atender mejor a los pacientes en casa, en atención primaria y evitará ingresos y reingresos innecesarios que se dan hoy en día.

A su juicio, “se necesitan más recursos sanitarios, un mayor refuerzo de la atención primaria y es imprescindible una buena continuidad asistencial y una buena coordinación entre los diferentes niveles de atención”.

El coordinador del encuentro y jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario de Bellvitge en Barcelona, Xavier Corbella, destacó, por su parte, que “el sistema sanitario debe adaptarse a esta situación e incorporar nuevos instrumentos de gestión y estrategias en política sanitaria, nuevos sistemas de financiación que permitan una mejor coordinación entre atención hospitalaria y atención primaria e impulso de las alternativas asistenciales al ingreso hospitalario”.

Por su parte, la jefa del Área Médica del Hospital Rey Juan Carlos y coordinadora del Grupo de Trabajo de Gestión Clínica de la Sociedad Española de Medicina Interna, Raquel Barba, coincidió en que la coordinación entre Atención Primaria y especializada es una de las estrategias clave.

“La figura de la enfermera de enlace, los gestores de casos, compartir la historia clínica o acceder a la información a diferentes niveles, son algunos de los planes que se están llevando a cabo”, según esta experta.

Del mismo modo, Corbella insistió en que los hospitales están enfocados a la resolución de los problemas agudos pero “no” al manejo de las enfermedades crónicas. Dicho esto, ha subrayado la importancia que tiene afrontar de forma integral varias patologías a la vez, hacer frente a la enfermedad desde un punto de vista social y no sólo científico, evitar ingresos hospitalarios repetidos, reducir el número de exploraciones o pruebas y evitar un número excesivo de fármacos en su tratamiento.

Durante el encuentro se reflexionó, asimismo, sobre el papel del gerente en el Sistema Nacional de Salud y se puso de manifiesto la importancia del entorno para que el directivo pueda ejercer correctamente la labor de transformación.”Es necesario un modelo de autonomía responsable, en el que se gestione de forma más despolitizada y profesionalizando la gestión. Este modelo permite atraer a los profesionales para que participen e innoven más en las mejoras organizativas y de gestión. Sin la participación de los profesionales no se puede innovar y si no hay innovación, el sistema no evoluciona”, concluyó Bengoa.

fuente: medicosypacientes.com