Según un estudio publicado en Hypertension la malnutrición en la infancia puede incrementar el riesgo de hipertensión en la adultez.

Los investigadores compararon 116 adultos que sufrieron malnutrición durante su crecimiento en Jamaica con 45 hombres y mujeres que fueron adecuadamente alimentados durante su infancia. Se midió la altura, el peso y los niveles de presión sanguínea de los participantes, comprendidos en edades de entre 20 y 30 años. Se les realizó ecocardiografías y estudios por imágenes para evaluar su función cardiaca.

En comparación con aquellos que no estaban malnutridos, los adultos que habían sufrido una malnutrición temprana presentaban lecturas de presión diastólica elevada, resistencia periférica elevada y un bombeo cardiaco menoseficiente.

“Si las necesidades nutricionales no se reciben durante la infancia, cuando las estructuras del organismo son muy susceptibles a cambios potencialmente irreversibles, pueden producirse consecuencias a largo plazo en la anatomía cardiaca y el flujo sanguíneo a lo largo de la vida”, explica Terrence Forrester, de la Universidad de West Indies (Jamaica).

Estos factores presentan un riesgo elevado de hipertensión y un mayor riesgo de cardiopatías e ictus. “Abordar la malnutrición puede ayudar a prevenir y controlar la hipertensión”, señala Forrester.

Fuente: El Correo Farmacéutico