Investigadores de Taiwán examinaron la asociacion entre el uso de IECA o ARA II y el riesgo de diálisis a largo plazo y la muerte en un grupo a nivel nacional
de 28.497 pacientes.

Los pacientes con hipertensión estable en la etapa más avanzada de la enfermedad renal crónica (ERC), antes de la diálisis parecían tener un menor riesgo de diálisis a largo plazo o de muerte si eran tratados con los fármacos antihipertensivos conocidos como inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA) o bloqueadores de los receptores de la angiotensina II (ARA II), según un estudio publicado en JAMA.

De acuerdo con el estudio, la mayoría de grandes ensayos clínicos de IECA / ARA II excluyen a los pacientes que están en la etapa más avanzada de la enfermedad renal crónica prediálisis, tal vez por temor a que los medicamentos puedan causar insuficiencia renal y la necesidad de diálisis, por lo que no queda claro si esa terapia es eficaz en pacientes con ERC avanzada .

“En el tratamiento de pacientes con enfermedad renal crónica avanzada (CDK), un objetivo primordial es prevenir o retardar la progresión a la etapa terminal de la enfermedad renal y la necesidad de la diálisis”, comentan Meyeon Park y Chi-yuan Hsu, de la Universidad de California, en Estados Unidos.

Investigadores de Taiwán examinaron la asociación entre el uso de IECA o ARA II y el riesgo de diálisis a largo plazo y la muerte en un grupo a nivel nacional de 28.497 pacientes. Los individuos tenían la etapa prediálisis más avanzada de la ERC, la hipertensión y la anemia. El estudio fue liderado por Ta-Wei Hsu, del Hospital Universitario Nacional Yang-Ming, en Taiwán.

Durante un seguimiento de cada siete meses, 20.152 pacientes (70,7 por ciento) habían requerido diálisis a largo plazo y 5.696 (20 por ciento) murieron antes de progresar a enfermedad renal en estado terminal. Los resultados del estudio indican que el tratamiento con IECA / ARA II en pacientes con hipertensión estable y ERC avanzada se asoció con un menor riesgo para la diálisis a largo plazo o la muerte en un 6 por ciento.

“En conclusión, nuestros hallazgos amplían el conocimiento existente en el campo y proporciona a los médicos nueva información”, concluyen los autores.