El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha elaborado la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud (SNS) que ha sido aprobada por las Comunidades Autónomas en la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritoria, y que tiene el objetivo de conseguir ganar años de vida en buena salud y libre de discapacidad para los españoles

España ha alcanzado una de las esperanzas de vida más altas del mundo (82,4 años), pero otros países de nuestro entorno nos aventajan en la esperanza de vida con buena salud, que en nuestro país es de 61,5 años para los hombres y 59,4 para las mujeres (60,4 de media).

Con el objetivo de conseguir ganar años de vida en buena salud y libre de discapacidad, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha elaborado la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Tras haber sido aprobada por las Comunidades Autónomas en la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial, se elevará al Pleno para su definitiva puesta en marcha.

La estrategia se desarrolla en el marco del plan de implementación de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad en el SNS. Se estima que el 46,9% de las mujeres y el 37,8% de los hombres presentan, al menos un proceso crónico. Este tipo de enfermedades suponen el 86% de las muertes y el 77% de la carga de enfermedad en la región europea de la Organización Mundial de la Salud. Además, se estima que el 80% de las consultas de atención primaria en nuestro país se dedican a la atención de procesos crónicos, y los más prevalentes suponen más de un 50% de las hospitalizaciones.

En términos económicos, la atención a las patologías crónicas genera entre el 70 y el 80% del gasto sanitario, con un coste estimado de unos 700.000 millones de euros en la Unión Europea. En España, en 2010, las patologías crónicas supusieron el 60% del gasto en hospitalización (más de 12.000 millones de euros).

Los años de vida en buena salud son un indicador ya habitual en las estrategias globales de crecimiento económico, como la Estrategia 2020 de la Unión Europea. Para avanzar en este objetivo, el documento aprobado propone el desarrollo progresivo de intervenciones dirigidas a prevenir las enfermedades, lesiones y la discapacidad para los ciudadanos.

Cinco ejes para promocionar la salud

Las estrategias para ganar salud y prevenir la enfermedad, imprescindibles en una sociedad que envejece, se basan en la efectividad y en cinco ejes importantes para conseguir los mejores resultados: Su aplicación a lo largo de todo el ciclo vital. El abordaje por entornos, que implica actuar en los ámbitos  donde las personas desarrollan su vida diaria (sanitario, escolar, comunitario…). El enfoque poblacional permite que se inicie un proceso de mejora de la salud en cada persona con independencia de su nivel de riesgo, siempre buscando mejorar el nivel de salud, ganar salud.

El abordaje desde un enfoque positivo, es decir, potenciando los factores protectores de la salud. El enfoque integral, referido a la consideración conjunta de los factores determinantes para la prevención de las enfermedades crónicas y la discapacidad (alimentación, actividad física, consumo de riesgo de alcohol, tabaco, bienestar emocional y seguridad frente a las lesiones).

Prevención entre todos los niveles implicados

La Estrategia es una oportunidad de integrar y coordinar los esfuerzos de promoción de la salud y prevención entre todos los niveles, sectores y actores implicados. También supone un nuevo impulso en la reorientación del Sistema Nacional de Salud, que es una recomendación reiterada por organismos internacionales como OMS y la Unión Europea.

En la primera fase de esta Estrategia se han priorizado para la acción dos poblaciones: la infancia (menores de 15 años) y los mayores de 50 años.

Para su elaboración se ha empleado una metodología participativa con la  implicación de los sectores profesionales relacionados con la salud así como de las administraciones sanitarias central y autonómica. Se ha identificado las buenas prácticas en promoción de la salud y prevención primaria implantadas en las comunidades autónomas que tras un riguroso proceso de evaluación, priorización, integración y ordenación, en base a su importancia y factibilidad, ha permitido priorizar las mejores prácticas disponibles a universalizar en todo el SNS.

Las intervenciones que se pretenden universalizar en todo el sistema son: El consejo integral sobre estilos de vida en atención primaria vinculado a recursos comunitarios en la población infantil. El consejo integral sobre estilos de vida durante el embarazo y la lactancia. El programa de parentalidad positiva, para promover el bienestar emocional en la población infantil. El consejo integral sobre estilos de vida en atención primaria vinculado a recursos comunitarios en población mayor de 50 años. Y el cribado de fragilidad y atención multifactorial a la persona mayor, que desarrollará planes de intervención preventiva y seguimiento individualizado en línea con los planes de actuación promovidos en el Partenariado de Innovación de Envejecimiento Activo y Saludable (EIP-AHA).

Fuente: www.medicosypacientes.com