Sergio Sánchez Lillo | ALCER Sergio Sánchez Lillo | ALCER

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Sergio Sanchez Lillo, con 34 años y hace tan sólo tres meses recibió un riñon de su padre, ahora ve la vida de una manera muy positiva y sobre todo con un futuro, deportista desde que era muy pequeño, ahora su meta es participar en los próximos juegos olímpicos para trasplantados, por eso en cuanto cumpla un año de su trasplante comenzará a entrenarse y posteriormente le gustaría participar en la carrera “Titan Desert” para promocionar la donación en vivo.

 1. ¿Cómo y cuándo le detectaron su enfermedad renal?

Mi enfermedad es una poliquistosis renal hereditaria, y con 12 años me la detectaron, mi madre y varios familiares también la han sufrido, estuve durante dos meses en hemodiálisis y tres meses trasplantado de donante vivo, mi padre me donó un riñón.

2. ¿Cómo afrontaron usted y su familia el trasplante? ¿Quién y cómo os informo sobre la donación de vivo?

Lo afrontamos bien ya que conocíamos muy la enfermedad, y era la mejor posibilidad para tener una buena calidad de vida.

Mi padre no se lo pensó, ya que había vivido la experiencia de mi madre  que era paciente renal y había fallecido.

La información de la donación de vivo la tuvimos a través de mis familiares.

 3. ¿Qué conversaciones hubo entre sus familiares y usted sobre todo este tema?

Nos animaron todos los familiares.

Mis amigos me animaban bastante y estaban más preocupados que yo en el trasplante,

 4. ¿Qué fue lo más duro durante el proceso? ¿Qué miedos tenia a la operación?

Aceptar el riñón, no quería que mi padre me donará ya que tenía mis miedos porque tiene ya 60 años y tenía mucho miedo a que le ocurriese algo.

 5. ¿Cuáles fueron los mejores y peores momentos mientras estuvo hospitalizado?

Los peores momentos el miedo a que mi padre tuviese algún problema en la intervención.

Lo mejor la experiencia ha sido muy positiva.

 6. ¿Qué pensamientos positivos y negativos se le pasaron por la cabeza cuando pensó en su padre como donante? ¿Haber recibido un órgano le ha hecho tener pensamientos de que quizás tenga usted una pequeña “deuda” con su padre?

Lo mas positivo fueron después del trasplante, como ve ha cambiado la vida.

Hasta el día del ingreso tuve miedo, una vez que llegamos al hospital todo fue mucho mas relajado y normalizado.

El agradecimiento a mi padre es que me ha dado dos veces la vida, te das cuenta lo que un padre puede llegar hacer por un hijo.

 7. ¿Cree qué les llega la suficiente información de la donación de vivo, a los pacientes que están esperando un riñón? ¿Cree que se hacen suficientes campañas de concienciación sobre la donación de vivo?

No llega suficiente información al paciente, conocer la asociación de pacientes y da otra perspectiva, tener contacto con otros pacientes que están en tu misma situación te ayuda a llevar la enfermedad mucho mejor.

 8. ¿Cuál es la calidad de vida después del trasplante?

Maravillosa, me encuentro físicamente y mentalmente fenomenal, no solo ha cambiado mi estado físico si no que mi vida social.

Tengo ilusión por vivir, vitalidad y energía.

 9. ¿Qué mensaje enviarías a todas las personas que están esperando un órgano? ¿Qué mensaje enviarías a todas aquellas personas que están pensando donar un riñón a algún familiar?

Mucha paciencia ya que es un periodo muy duro, si no vives esta situación no llegan a comprenderte, ser lo más positivo posible.

Si hay un familiar que quiere donarte un riñón no lo dudes acéptalo es el símbolo mas bonito que pueden hacer por ti, no se sientan mal por tener miedo o dudas es lo más normal, que se informen y sobre todo y lo más importante que lo hablen.