La terapia celular tolerogénica, donde se utilizan las células del propio individuo para evitar el rechazo de trasplantes de órganos, es una de las innovaciones que ayer se presentaron en el 38 Congreso Nacional de Inmunología, que reúne a 400 expertos de todo el mundo en la capital pacense. Las terapias avanzadas en las que se utilizan las células del propio individuo en el laboratorio para evitar el rechazo de trasplantes de órganos también sirven para el tratamiento de enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple, diabetes o artritis reumatoide.

Así lo explicó la jefa del Servicio de Inmunología del hospital Germans Trias i Pujol de Barcelona, Eva Martínez, coordinadora además de un proyecto europeo que trata de acelerar la implantación de estas terapias celulares en los pacientes. Se espera que la utilización de estas terapias tenga un “gran impacto” para el tratamiento de los pacientes, pues “son seguras, sin los efectos secundarios que tienen los fármacos actuales, que son inmunosupresores”. Es un problema de “salud global”, según afirmó, ya que afecta a enfermedades autoinmunes (de 5 a 500 de cada 100.000 habitantes tiene alguna), a trasplantes y a enfermedades alérgicas (afectan del 10% al 20% de la población.