¿Qué es la enfermedad renal?

1.1 ¿Qué funciones tienen los riñones?

Tienen diversas funciones de gran complejidad y de gran importancia dentro del conjunto del organismo. Podemos señalar seis funciones fundamentales:

a) Filtrar y limpiar la sangre

La sangre entra a los riñones a través de las arterias renales. Dentro de los riñones la sangre se limpia al ser filtrada por las nefronas. La sangre limpia vuelve por medio de las venas renales al torrente

b) Eliminar el exceso de líquido y las toxinas (producen la orina).

La función primordial de los riñones es eliminar el exceso de agua los productos no deseados disueltos en la orina. Los riñones se encargan de mantener la cantidad y la proporción de sustancias disueltas en el agua de nuestro cuerpo. Adaptan la producción de orina en función de la cantidad de comida y bebida que se haya tomado y de la cantidad de salidas que haya habido por otros medios como son las heces y el sudor. La producción de orina se realiza en los riñones y tras pasar por los uréteres se almacena en la vejiga. Cuando está llena, la orina sale al exterior por un orificio llamado uretra. En condiciones normales la cantidad de orina que se produce diariamente oscila alrededor de un litro y medio, debiéndonos alertar si la cantidad es mucho menor o mayor o si la orina presenta un aspecto turbio, rojizo o demasiado claro.

Los riñones reciben gran cantidad de sangre, que contiene agua con muchas sustancias disueltas o en suspensión, a través de sus arterias. La sangre circula constantemente por los dos millones de pequeños filtros (llamados glomérulos) que contienen los riñones. En los glomérulos es donde se filtra ese líquido que dará origen a la orina final que eliminamos. Según las necesidades de los riñones concentran más o menos la orina.

Los productos que tiene que eliminar son, sobre todo, los restos no útiles de las proteínas que contienen los alimentos y que se han utilizado para la renovación continua de la estructura corporal: músculos, sangre, huesos, etc. Los desechos más abundantes, incluidos en la orina, y que se solicitan más ea menudo en los análisis son: urea, creatinina, ácido úrico, calcio, fósforo y otros.

También otras sustancias se eliminan disueltas en el agua de la orina. Por ejemplo, muchos medicamentos son eliminados por los riñones. Esto es importante ya que estos medicamentos no podrán ser eliminados del organismo adecuadamente cuando se reduce mucho la función del riñón en enfermedades severas. Por ello, deberá comentar con su nefrólogo todas las medicaciones que tome o vaya a tomar.

c) Mantener el equilibrio de las diferentes sustancias que hay en la sangre.

Sustancias como pueden ser, el sodio y el potasio que nuestro cuerpo necesita. Ahorran o eliminan bicarbonato para mantener el ph de la sangre (grado de acidosis) y regulan el calcio y el fósforo esencial para nuestros huesos.

d) Contribuyen de manera decisiva a controlar la presión arterial.

El riñon regula la tensión arterial mediante la eliminación de sodio (sal) y agua.

La importancia de la tensión arterial.

Entre los problemas vasculares más frecuentes que originan la IRC hay que destacar la hipertensión arterial.

La tensión arterial es la presión que padecen los vasos sanguíneos cuando la sangre sale del corazón (tensión arterial sistólica: vulgarmente llamada “la alta”) o cuando el corazón se llena (tensión arterial diastólica: vulgarmente “la baja”).

Esta presión no es constante, varía a lo largo del día dependiendo de muchos factores: según hagamos reposo o estemos en movimiento, la temperatura (a más frío, mayor presión), si estamos nerviosos…etc. Pero, generalmente, su medición debe encontrarse dentro de unos límites, ya que fuera de ellos, de una forma continuada se puede producir daño renal.

Por ello, deberemos estar alerta y llevar un control exhaustivo de sus valores, algo que podremos hacer desde nuestra propia casa o en la farmacia de nuestra confianza. Para una toma adecuada de la tensión arterial tendremos en cuenta las siguientes recomendaciones:

• Tomarla tras cinco minutos de reposo por lo menos.

• No haber ingerido café ni ninguna otra sustancia excitante.

• Tomarla con un manguito adecuado al tamaño del brazo.

• No redondear cifras.

Si se observan valores que están fuera de los límites aceptables:

• Hacer varias tomas separadas al menos 15 minutos.

• Hacer distintas mediciones en diferentes posturas.

• Realizar diferentes tomas separadas, al menos, una semana.

• En caso de persistir es importantísimo acudir al médico.

Los valores medios aceptables de la TA (teniendo en cuenta que los valores varían, según la edad en el adulto) son:

tabla1

La hipertensión es una elevación de los valores medios provocada por distintas causas, y que tiene unos efectos nefastos sobre nuestra salud. Puede ser Esencial (90%) o de causa desconocida y Secundaria (10%) provocada por un fallo renal. El riñón, en estos casos, se manifiesta como agresor y como víctima. Por un lado el daño renal puede provocar hipertensión, y, por otro, la hipertensión provoca daño renal.

Teniendo en cuenta la importancia que tiene su control procuraremos, pues, evitar los factores de riesgo que la producen (consumo de sal, de tabaco, de alcohol, de café, exceso de grasas, obesidad, estrés, vida sedentaria…) ya que una prevención cardiovascular es un seguro de vida.

No obstante, no hay que olvidar que intervienen otros factores en el desarrollo de la hipertensión (factores ambientales, influencia genética, edad, sexo…). Es sabido que no se produce en aquellas sociedades que mantienen una dieta vegetariana ni en las sociedades subdesarrolladas.

En nuestro entorno, esta enfermedad se produce en más del 26% de mujeres y en más del 21% de hombres, siendo una de las principales causas de la Insuficiencia Renal Terminal

 e) Los riñones evitan la anemia

Producen sustancias muy importantes para el organismo. Entre ellas, una, la eritropoyetina, necesaria para la producción de glóbulos rojos, que son los encargados de llevar el oxígeno de los pulmones por todo el organismo).

De esta forma, evitan la anemia, que es la disminución de los glóbulos rojos en la sangre. Cuando hay anemia aprece palidez en la piel, cansancio, dificultad para concentrarse, menor resistencia al frío, pérdida de apetito, caída del pelo, palpitaciones, menor capacidad sexual.

Cuando el cuerpo detecta que la cantidad de oxígeno que hay en la sangre es baja, los riñones crean una sustancia llamada ERITROYETINA que hace que se formen más glóbulos rojos. Por ello, si los riñones fallan, disminuye la producción de esta sustancia y por lo tanto la formación de glóbulos rojos

¿Cómo tratar la anemia?

f) Regulan la actividad sexual

Son también responsables de una actividad sexual normal, ya que regulan el equilibrio hormonal. La IRC afecta a las relaciones con nuestra pareja, puede producir disfunciones sexuales. Además, existen diversos miedos que pueden afectar al paciente, a los que se puede aplicar distintas soluciones.

Puede existir miedo a las complicaciones que pueda generar la actividad sexual, para intentar solucionar esto, es fundamental hablar con los médicos; miedo a la merma del atractivo físico (fístula, catéter, cicatrices etc.), una solución podría estar en reforzar los aspectos positivos que tengamos y miedo a que nuestra pareja no se adapte para lo que es fundamental hablar, preguntar, explicar nuestros sentimientos.

En definitiva, lo más importante es hablar, comunicarse, no esconder el problema, porque la psicología y la sexología tienen instrumentos para nuestros problemas cotidianos y nos pueden tener una mano

1.2 ¿Qué es la Enfermedad Renal Crónica (ERC)?

Las enfermedades del riñón, en general, se conocen como nefropatías. Tienen una evolución variable:

  • Unas veces se afecta bruscamente la función de los riñones, otras muy poco a poco.
  • En ocasiones no tienen curación y el daño sigue su curso y en otras se consigue para la enfermedad y se recupera parte o prácticamente toda la función de estos órganos.

En cualquiera de los casos en los que la enfermedad renal sea imparable o la lesión sea muy importante, la parte que quede en funcionamiento irá disminuyendo y su trabajo de limpieza será insuficiente.

La enfermedad renal crónica (ERC) es un estado caracterizado por una disminución significativa y progresiva de la función de los riñones. La ERC se define como una disminución de la función renal, expresada por un filtrado glomerular (FG) o por un aclaramiento de creatinina estimados < 60 ml/min/1,73 m2, o como la presencia de daño renal de forma persistente durante al menos 3 meses. El daño renal se diagnostica habitualmente mediante marcadores en vez de por una biopsia renal, por lo que el diagnóstico de ERC ya se establezca por un FG disminuido o por marcadores de daño renal, puede realizarse sin conocimiento de la causa. El principal marcador de daño renal es una excreción urinaria de albúmina o proteínas elevada. Dentro de la ERC se encuentran diversos estadios que estratifican el nivel de progresión de la enfermedad.

En la Tabla 1.1 se expone la clasificación de los estadios de la ERC según las guías K/DOQI para la práctica clínica de la National Kidney Foundation (2002).

tabla2

Los estadios 3-5 constituyen lo que se conoce habitualmente como Insuficiencia Renal Crónica (IRC). La Enfermedad Renal Crónica Avanzada (ERCA) incluye los estadios 4 y 5. Se define por tanto como la enfermedad renal crónica que cursa con descenso grave del filtrado glomerular (FG < 30 ml/min) Los objetivos terapéuticos están dirigidos a disminuir y tratar las complicaciones asociadas a la insuficiencia renal, y preparar de forma adecuada y con suficiente antelación el tratamiento sustitutivo de la función renal (diálisis o trasplante).

Debido a esta falta de función de los riñones se irán acumulando en el cuerpo sustancias no eliminadas en la orina. Esta situación puede descubrirse porque se sufran algunos síntomas o porque se observen datos anormales en los análisis y exploraciones ya que, a veces, es difícil darse cuenta de que se tienen los riñones enfermos.

Esta enfermedad puede no producir dolor ni malestar, y en muchos casos no se tendrá sensación de enfermedad, incluso aunque se haya perdido gran parte de la función renal. Sin embargo, la labor de seguimiento en las consultas de nefrología puede retrasar mucho la progresión de la enfermedad, llegando a frenarla en algunos procesos si se actúa al principio.

Es muy importante que la persona que padece estos problemas los conozca y colabore con los profesionales encargados de su cuidado. En este periodo de seguimiento, en la consulta de nefrología se controlan todos los factores de riesgo que puedan modificarse, las enfermedades que puedan aparecer, los medicamentos que perjudican la función renal, los alimentos recomendados y los que no, etc.

La insuficiencia renal se produce cuando los riñones dejan de realizar sus funciones y son incapaces de fabricar orina, o si la fabrican es como “agua” sin eliminar las sustancias tóxicas de nuestro organismo.

El resultado es la acumulación de líquidos y desechos en el cuerpo que nos provocan malestar, y que resulta muy peligroso para la vida si no se resuelve con algún tratamiento alternativo. Sin embargo, no hay que olvidar que, a veces, no van acompañadas de sintomatología hasta estadios muy avanzados de la enfermedad, (por eso se dice que son silenciosas) pero esto no significa que la enfermedad no esté presente y no progrese.

Podemos diferenciar entre la Insuficiencia Renal Aguda y la Crónica. En la Aguda, los riñones dejan de trabajar repentinamente debido a diversas causas (accidentes, intoxicación…) y generalmente puede curarse. En la Crónica, los riñones van dejando de funcionar paulatinamente como consecuencia de una enfermedad y no se puede curar, evolucionando a una Insuficiencia Renal Permanente, llamada con frecuencia también Terminal (IRT). Pero la palabra terminal solo hace referencia a que el riñón funciona tan poco que necesita diálisis, y no debemos entender por terminal que el paciente lo sea.

1.3 ¿Cuáles son sus causas?

Las enfermedades del riñón, en general, se conocen como nefropatías. Tienen una evolución variable:

  • Unas veces se afecta bruscamente la función de los riñones, otras muy poco a poco.
  • En ocasiones no tienen curación y el daño sigue su curso y en otras se consigue para la enfermedad y se recupera parte o prácticamente toda la función de estos órganos.

En cualquiera de los casos en los que la enfermedad renal sea imparable o la lesión sea muy importante, la parte que quede en funcionamiento irá disminuyendo y su trabajo de limpieza será insuficiente.

La enfermedad renal crónica (ERC) es un estado caracterizado por una disminución significativa y progresiva de la función de los riñones. La ERC se define como una disminución de la función renal, expresada por un filtrado glomerular (FG) o por un aclaramiento de creatinina estimados < 60 ml/min/1,73 m2, o como la presencia de daño renal de forma persistente durante al menos 3 meses. El daño renal se diagnostica habitualmente mediante marcadores en vez de por una biopsia renal, por lo que el diagnóstico de ERC ya se establezca por un FG disminuido o por marcadores de daño renal, puede realizarse sin conocimiento de la causa. El principal marcador de daño renal es una excreción urinaria de albúmina o proteínas elevada. Dentro de la ERC se encuentran diversos estadios que estratifican el nivel de progresión de la enfermedad.

En la Tabla 1.1 se expone la clasificación de los estadios de la ERC según las guías K/DOQI para la práctica clínica de la National Kidney Foundation (2002).

tabla2

Los estadios 3-5 constituyen lo que se conoce habitualmente como Insuficiencia Renal Crónica (IRC). La Enfermedad Renal Crónica Avanzada (ERCA) incluye los estadios 4 y 5. Se define por tanto como la enfermedad renal crónica que cursa con descenso grave del filtrado glomerular (FG < 30 ml/min) Los objetivos terapéuticos están dirigidos a disminuir y tratar las complicaciones asociadas a la insuficiencia renal, y preparar de forma adecuada y con suficiente antelación el tratamiento sustitutivo de la función renal (diálisis o trasplante).

Debido a esta falta de función de los riñones se irán acumulando en el cuerpo sustancias no eliminadas en la orina. Esta situación puede descubrirse porque se sufran algunos síntomas o porque se observen datos anormales en los análisis y exploraciones ya que, a veces, es difícil darse cuenta de que se tienen los riñones enfermos.

Esta enfermedad puede no producir dolor ni malestar, y en muchos casos no se tendrá sensación de enfermedad, incluso aunque se haya perdido gran parte de la función renal. Sin embargo, la labor de seguimiento en las consultas de nefrología puede retrasar mucho la progresión de la enfermedad, llegando a frenarla en algunos procesos si se actúa al principio.

Es muy importante que la persona que padece estos problemas los conozca y colabore con los profesionales encargados de su cuidado. En este periodo de seguimiento, en la consulta de nefrología se controlan todos los factores de riesgo que puedan modificarse, las enfermedades que puedan aparecer, los medicamentos que perjudican la función renal, los alimentos recomendados y los que no, etc.

La insuficiencia renal se produce cuando los riñones dejan de realizar sus funciones y son incapaces de fabricar orina, o si la fabrican es como “agua” sin eliminar las sustancias tóxicas de nuestro organismo.

El resultado es la acumulación de líquidos y desechos en el cuerpo que nos provocan malestar, y que resulta muy peligroso para la vida si no se resuelve con algún tratamiento alternativo. Sin embargo, no hay que olvidar que, a veces, no van acompañadas de sintomatología hasta estadios muy avanzados de la enfermedad, (por eso se dice que son silenciosas) pero esto no significa que la enfermedad no esté presente y no progrese.

Podemos diferenciar entre la Insuficiencia Renal Aguda y la Crónica. En la Aguda, los riñones dejan de trabajar repentinamente debido a diversas causas (accidentes, intoxicación…) y generalmente puede curarse. En la Crónica, los riñones van dejando de funcionar paulatinamente como consecuencia de una enfermedad y no se puede curar, evolucionando a una Insuficiencia Renal Permanente, llamada con frecuencia también Terminal (IRT). Pero la palabra terminal solo hace referencia a que el riñón funciona tan poco que necesita diálisis, y no debemos entender por terminal que el paciente lo sea.

1.4 ¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas que nos alertarán de la enfermedad son:

Importante aumento o disminución del número de veces que se orina, necesidad de orinar por la noche, falta de apetito, cansancio, náuseas y vómitos, dolores de cabeza, hinchazones (sobre todo en párpados y piernas), insomnio, dificultad al respirar…

Con el paso del tiempo pueden aparecer otras manifestaciones (picores, quemazón plantar, inquietud de piernas, dolor de huesos, color de piel amarillento, mal aliento, interés sexual disminuido…)

1.5 ¿Cómo se mide el funcionamiento de los riñones?

Las enfermedades del riñón, en general, se conocen como nefropatías. Tienen una evolución variable:

La labor de limpieza de los riñones se determina midiendo como están en sangre los valores de las sustancias que deben eliminarse por la orina. Fundamentalmente lo altos que están los niveles en sangre de urea y creatinina respecto a las cifras normales, nos da una idea de la importancia del fallo renal.

a)     ¿Qué es el filtrado o aclaramiento renal?

Aunque los valores en sangre dan una idea de la situación, lo más exacto para medir el grado de función renal es comparar lo que se elimina realmente frente a lo que se tendría que eliminar. Para ello se recoge la orina de 24 horas y se mide la creatinina eliminada en esa cantidad de líquido. La creatinina se mide también en la sangre y con las dos medidas se calcula el nivel de filtrado o aclaramiento renal.

b)    ¿Qué otros valores se miden habitualmente?

Los niveles de potasio, bicarbonato, calcio, fósforo y glóbulos rojos son determinaciones habituales en los controles periódicos en la consulta de nefrología. Los valores que se encuentre en sangre indican cómo evoluciona la función del riñón, cómo actúan las medicinas y las dietas que se hayan indicado.

1.6 Factores de riesgo
1.7 Factores de prevención
1.8 ¿Qué es el Síndrome Cardiorrenal (SCR)?

Los pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) presentan un riesgo elevado de complicaciones cardiovasculares (CV). Los pacientes cardiópatas tienen una mayor incidencia de ERC y su progresión es más rápida. Una serie de datos clínicos demuestran la relevancia de esta asociación. La enfermedad CV es la primera causa de muerte en pacientes en diálisis (45% según el registro de diálisis de la Sociedad Española de Nefrología) y el riesgo de muerte por evento CV es 10-20 veces superior que en aquellos con FR normal.

El síndrome cardiorrenal (SCR) es una situación de afectación de ambos órganos en que se potencian sus efectos, de forma que el daño renal y el miocárdico progresan de forma acelerada y retroalimentándose. En la fase avanzada de SCR aparece sobrehidratación y resistencia a diuréticos. Recordemos que muchos de los fármacos para la IC actúan a través del riñón, por lo que son frecuentes los efectos secundarios renales.

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