El Servicio Andaluz de Salud (SAS) reserva plazas en sus oposiciones para médicos que tengan discapacidades «físicas, sensoriales o psíquicas» iguales o superiores al 33%. De los 330 puestos que ofrece en distintas especialidades para los opositores del acceso libre ha destinado un total de 17 plazas para facultativos que acrediten algún tipo de minusvalía.

La discapacidad psíquica que los candidatos a ser médicos del SAS tendrían que acreditar, si optan por este cupo especial, es la causada por diversos trastornos mentales, como la depresión mayor, la esquizofrenia o el trastorno bipolar; además del autismo o síndrome de Asperger. Si estas plazas no se ocupan se acumularían a las del cupo general.

Así se recoge en la resolución de la Dirección General de Profesionales del SAS por la que se convoca el concurso-oposición por el sistema de acceso libre para cubrir plazas básicas de facultativo especialista de área, publicada el pasado 20 de abril en el Boletín Oficial de la Junta (BOJA).

Las fuentes de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, que dirige en funciones la consejera María José Sánchez Rubio, indicaron a EL MUNDO que, con esta reserva de plazas para personas con discapacidad, la Administración andaluza le da cumplimiento a la «legalidad vigente».

«La Oferta Pública de Empleo del SAS es, con 3.282 plazas, la mayor del sistema nacional de salud y en las bases de su convocatoria se establece que el 7% de la totalidad se reserva a personas con alguna discapacidad, tal y como establece la normativa vigente a nivel estatal para las administraciones públicas, como es lo dispuesto en el artículo 59 de la Ley 7/2007, de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público y lo establecido en el artículo 30.6 de la Ley 55/2003, de 16 de diciembre, del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud», detalló ayer la Consejería.

También la Constitución española y el Estatuto de Autonomía andaluz establecen que los poderes públicos «promoverán las condiciones para que la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas», recordó la Consejería.

Las bases de la convocatoria, firmada por la directora general Celia Gómez González, detallan que el SAS reserva un 7% de las plazas para personas con discapacidad igual o superior al 33%. De este porcentaje, el 5% va destinado a personas con discapacidad «física, sensorial o psíquica» y el 2% restante se reserva para candidatos con «discapacidad intelectual».

Sin embargo, en el caso de las plazas para médicos, no hay ninguna reservada a personas con alguna discapacidad intelectual. Sí las hay en otras categorías del escalafón administrativo para las que se exige menos formación, como para celador o cocinero.

De las 34 especialidades médicas a las que corresponden las 330 plazas de facultativos que se ofertan en el concurso-oposición del SAS, hay 12 con la reserva para discapacidad física, sensorial o psíquica.

Así, hay dos plazas en anestesiología y reanimación, una en cirugía general y aparato digestivo, dos en cirugía ortopédica y traumatología, una en hematología y hemoterapia, una en medicina intensiva, dos en medicina interna, dos en obstetricia y ginecología, una en oncología médica, otra en otorrinolaringología, dos en pediatría, una en psicología clínica y otra en radiodiagnóstico.