Ellas cobran 4.745 euros menos que ellos, una diferencia casi medio punto porcentual mayor que un año atrás

“Hay más mujeres que hombres que no llegan a los 1.000 euros al mes”, recoge el informe

La brecha salarial entre mujeres y hombres en España no sólo existe, sino que se hace cada vez mayor. Las mujeres ganan menos que los hombres durante su vida laboral y, en su vejez, son más pobres que ellos. Dos informes diferentes presentados este lunes inciden en esta realidad del mercado laboral español, donde la brecha salarial subió en 2016 y la diferencia entre las pensiones de jubilación alcanzó el 37%.

De media, ellas cobraron 4.745 euros menos que ellos, es decir, un 30% menos que sus compañeros masculinos, lo que supone casi medio punto porcentual más que un año atrás, según los datos del estudio Brecha salarial y techo de cristal avanzado hoy por los Técnicos de Hacienda (Gestha) y elaborado con datos de la Agencia Tributaria correspondientes a 2016.

Es la consecuencia de varios factores que caracterizan el mercado laboral español: las mujeres cobran menos y ocupan menos cargos de responsabilidad (y por tanto, mejor remunerados) que los hombres. “Hay más mujeres que hombres que no llegan a los 1.000 euros al mes; además, la brecha se acentúa a partir de los 16.000 euros, hasta el punto de que el número de mujeres con ingresos entre los 50.000 y los 80.000 euros es la mitad que el de hombres. Y, por si fuera poco, sólo una de cada cinco trabajadores con sueldos de 140.000 euros es mujer”, recoge el estudio.

Pero las malas noticias para las féminas en lo que a mercado de trabajo se refiere no acaban aquí: ellas soportan más precariedad, ellas pagan más caro el tener descendencia y a ellas les cuesta más incorporarse a un empleo.

De acuerdo con los datos que maneja el informe, una tercera parte de los trabajadores españoles están por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) -9.192,8 euros, en 2016- y más de los empleos precarios que no alcanzan esta barrera están ocupados por mujeres. “A pesar de que su sueldo medio es de 16.281 euros, casi 3,2 millones de trabajadoras no llegan al salario mínimo”, apuntan.

La brecha salarial se amplía a medida que avanza la edad de las trabajadoras, especialmente en el tramo entre los 26 y los 45 años, “coincidiendo con una etapa en la que muchas mujeres tienen todavía que pagar un peaje por la maternidad y el cuidado de los hijos”, de ahí que desde Gestha hablen de la “factura de la maternidad”.

Aunque las diferencias no se acaban en esa etapa, sino todo lo contrario, ya que siguen aumentando para las mujeres de 46 a 65 años -a las que la brecha alcanza a un tercio de su sueldo-, así como a las mujeres ocupadas mayores de 65, que cobran un sueldo por debajo de la mitad que los hombres coetáneos.

En cuanto a la incorporación laboral, pese a que trabajan 596.000 mujeres más desde 2005 (un 7,8% más), esta incorporación apenas ha representado un aumento de la tasa de ocupación de la mujer de 2,8 puntos en estos 11 años, teniendo en cuenta que la población femenina entre los 16 y los 65 años aumentó en este período en 334.911 mujeres.

De acuerdo con sus cálculos, de seguir las cosas así, hasta 2088 no se alcanzaría la igualdad en los sueldos de unos y otras. “Se necesitarían casi siete décadas para acabar con la brecha salarial, lo que debería servir como acicate para que en el debate político se incluya esta equiparación y, consecuentemente, los distintos partidos del arco parlamentario propongan y apliquen medidas en aras de reducir las diferencias salariales en un plazo razonable de tiempo”.

Diferencias por regiones

Ahora bien, no en todas las comunidades españolas la situación es la misma. Asturias es la comunidad más desigual en cuanto a sueldos se refiere, dado que las mujeres en el Principado cobran un 38% menos que los hombres, es decir, 6.228 euros menos. En el otro lado de la balanza, Canarias sería la región más igualitaria, puesto que la brecha es de un 16% -casi la mitad de la media española-.

Por otra parte, mientras que Extremadura, Andalucía, Aragón, Canarias, Castilla-La Mancha, Baleares y Cataluña son las regiones en las que más se ha reducido la brecha salarial, en Ceuta y Madrid ha aumentado mínimamente, y en Galicia está estancada, prácticamente, desde 2005. Por su parte, Murcia, Melilla, Asturias y La Rioja están por debajo del 3% en la reducción de la brecha salarial.

Finalmente, de esas grietas autonómicas se desprende que entre las mujeres de 46 a 65 años las mayores brechas se encuentran en Madrid, Asturias, Cataluña y Aragón, comunidades en las que estas mujeres deberían cobrar entre un tercio y la mitad de su sueldo más para alcanzar el sueldo medio de los hombres de su misma edad.

Menos pensión media

Las diferencias tampoco se acaban durante el periodo laboral. Según ha constatado el sindicato UGT, la pensión media de jubilación de los hombres es de 1.220,65 euros, mientras que en el caso de las mujeres es de 768,54 euros, lo que supone una diferencia de unos 450 euros. De esta manera, la ‘brecha de género’ en las pensiones de jubilación es del 37%, tal y como recoge Servimedia.

La vicesecretaria general de UGT, Cristina Antoñanzas, presentó este lunes en rueda de prensa el informe El sistema de pensiones agranda la brecha de género realizado por el sindicato con datos correspondiente a 2016. En este informe UGT realiza un análisis de las pensiones desde la perspectiva de género, y del mismo, señala Antoñanzas, se concluye que “en la vejez las mujeres españolas son más pobres que los hombres“.

Antoñanzas explicó que las mujeres han de trabajar un año más que los hombres para poder jubilarse y aun así cobran una pensión mucho más baja, debido a que han interrumpido su carrera laboral en algún momento o a que tienen un contrato a tiempo parcial.

En este sentido, apuntó que el coeficiente de parcialidad, que se utiliza para calcular las pensiones tanto de hombres como de mujeres, penaliza sobre todo a éstas últimas, ya que el 73% de los contratos a tiempo parcial son de mujeres.

Desde UGT reclamaron que se modifique el cálculo de las pensiones, tanto de hombre como de mujeres, que trabajen a tiempo parcial, de forma similar a las que trabajan a tiempo completo