La Fundación Adecco ha puesto en marcha, junto a 64 empresas, la campaña ‘No le pongas género, ponle talento’, que invita a reflexionar sobre las barreras que dificultan la entrada en el mercado laboral de las mujeres en riesgo de exclusión. La campaña puede visualizarse a partir de este martes, 7 de marzo, en la web ‘www.empleoparatodas.es’.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, este 8 de marzo, la Fundación Adecco ha vuelto a lanza el informe ‘#EmpleoParaTodas: mujer en riesgo de exclusión en el mercado laboral’, cuyas conclusiones se basan en las respuestas de 700 mujeres en situación de vulnerabilidad social que buscan, a través del empleo, estabilidad económica, independencia y autonomía e incluso en muchas ocasiones una salida a situaciones de violencia de género.


Este informe analiza la doble discriminación laboral que sufren mujeres con discapacidad, mujeres mayores de 45 años, mujeres con responsabilidades familiares no compartidas y/o víctimas de violencia de género, según sus impulsores.
Así, el 68% de las mujeres consultadas para la elaboración de este informe se encuentran en paro, un 53% de ellas es desempleada de larga duración. Según el índice AROPE, que analiza al grupo de personas en riesgo de pobreza y/o exclusión social, el perfil de la mujer en situación de pobreza se corresponde con el de una mujer entre 16 y 29 años que tiene responsabilidades familiares no compartidas, que está en situación de desempleo de larga duración y no tiene estudios.
En España, más de 3 de cada 10 personas en edad laboral (32,5%) está en riesgo de exclusión según la Red Europea de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión (EAPN), una situación a la que se enfrentan 1.395.462 mujeres que esperan mejorar su vida a través del empleo. El empleo, según Fundación Adecco, no es solo fuente de ingresos económicos, también es fuente de salud a todos los niveles. En este sentido, 7 de cada 10 mujeres en riesgo de exclusión con empleo asegura que éste ha mejorado su vida.
DIFICULTADES PARA LLEGAR A FIN DE MES
El estudio revela que el 83% de las mujeres encuestadas aseguran tener dificultades para llegar a fin de mes y tan solo el 5% considera contar con una situación de estabilidad laboral o económica.
A la hora de buscar empleo, las mujeres en riesgo de exclusión emplean distintas herramientas: portales de búsqueda de empleo y redes sociales (90%), servicios públicos de empleo (77%), bolsas de empleo (74%), red de contactos (68%), ETT’s (60%), agencias de colocación (52%) y programas de orientación laboral (48%). También optan por la autocandidatura (44%), la prensa especializada (19%) y otros como lanzaderas de empleo y oposiciones (8%).
Por lo que se refiere al tiempo que tardan en encontrar empleo, un 41% afirma que para encontrar su empleo actual tardó más de un año, un 34% entre 1 y 7 meses, un 8% entre 7 y 12 meses y un 18% menos de un mes.
Por sectores de actividad, tienen más oportunidades laborales en el sector servicios (82%) seguido de la industria (10%), la hostelería (6%) y otros como la agricultura y la construcción (2%). Además, un 55% de las mujeres encuestadas es optimista y tiene la esperanza de encontrar un empleo en el corto o medio plazo.
MUJERES CON DISCAPACIDAD
En el caso de las mujeres con discapacidad, el 66% de las mujeres con discapacidad encuestadas afirman sentir doble discriminación por ser mujer y tener discapacidad a la hora de buscar un trabajo o en el propio ámbito laboral.
La mayor parte de las mujeres con discapacidad encuestadas asegura que esta doble discriminación se produce en el propio acceso al puesto de trabajo (un 71% asegura que se les descarta en un proceso de selección por tener discapacidad), seguido de la política retributiva en la que destacan salarios bajos (51%) y de la conciliación (40%).
El nivel de formación de las personas con discapacidad es otra barrera a la que tienen que hacer frente: un 35% de las mujeres con discapacidad que han participado en este estudio afirman haber estudiado un grado de FP, seguido de un 31% que asegura tener título universitario, un 24% estudios secundarios y un 11% estudios elementales. A pesar de estos datos, tan solo un 8% de las mujeres con discapacidad encuestadas tiene un empleo estable frente al 64% de las mujeres a nivel general.
MAYORES DE 45 AÑOS
En los últimos años, la oleada de mujeres mayores de 45 años que se han incorporado al mercado laboral las ha convertido en grandes protagonistas a la hora de analizar la situación laboral de las mujeres en España, según los autores del estudio. La necesidad de apoyar la economía familiar resentida durante los años centrales de la crisis económica, el aumento de las rupturas matrimoniales y el cambio de los valores culturales son factores que han propiciado que muchas mujeres mayores de 45 años decidan buscar un puesto de trabajo.
En este sentido, el documento señala que la tasa de actividad de las mujeres mayores de 45 años se ha ido incrementando hasta 18 puntos porcentuales desde el año 2006, mientras que en el caso de los hombres ha aumentado apenas 2 puntos porcentuales. Así, desde 2007, más de 1.500.000 mujeres senior se han incorporado al mercado laboral. En cualquier caso, un 87% de las encuestadas opina que la edad es un factor de discriminación a la hora de buscar trabajo.
Según los datos obtenidos para este estudio, 6 de cada 10 mujeres mayores de 45 años son paradas de larga duración. Para salir de esta situación de desempleo, muchas mujeres optan por formarse, ya sea para actualizar sus conocimientos, adquirir nuevas competencias o complementar su formación anterior. Un 95% de las encuestadas valora esta opción frente a un 5% que no la contempla. Un 41% de las mujeres mayores de 45 años también optaron por la formación como solución para salir del paro. Las nuevas tecnologías (39%), seguido de la formación en administración y finanzas (31%) y los idiomas (31%), fueron las principales áreas en las que se formaron las mujeres senior.
RESPONSABILIDADES FAMILIARES NO COMPARTIDAS Y VIOLENCIA DE GENERO
En cuanto a las mujeres con responsabilidades familiares no compartidas, un 71% de las mujeres con responsabilidades familiares no compartidas se encuentra desempleadas, frente al 20% de las mujeres en general. Los prejuicios empresariales relacionados con la conciliación, son una vez más, la causa principal para que estas mujeres no encuentren un puesto de trabajo, según el estudio.
En algunos casos, a las responsabilidades familiares se suman otros aspectos que contribuyen a sufrir discriminación laboral como por ejemplo, la edad. Más de la mitad (64%) de las mujeres con responsabilidades familiares que han respondido a esta encuesta son mayores de 45 años, con las dificultades añadidas que esto implica para encontrar un empleo. Los autores del estudio abogan por favorecer medidas de conciliación y de apoyo a la familia, entre otras soluciones.
En cuanto a violencia de género, el 55% de las mujeres víctimas de violencia de género preguntadas para este estudio asegura que en el momento de sufrir la violencia no tenía trabajo y un 74% asegura que de haberlo tenido, la situación hubiera sido diferente ya que, se hubiera encontrado con fuerzas para denunciar esta situación.