3 de cada 10 personas con alguna diversidad funcional están en riesgo de sufrir pobreza extrema

Tres de cada cuatro personas con discapacidad en edad laboral en España carecen de empleo y la tasa de actividad de este colectivo (38%) es 40 puntos porcentuales inferior a la del resto de la población sin discapacidad, según el Informe Odismet 2016 del Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo

Un panorama alentador pero lleno de retos fue la imagen que dejó la presentación del  Informe Odismet 2016 del Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo, presentado por la Fundación Once para dar a conocer la evolución de la inclusión laboral y social de las personas con discapacidad.

La tasa de empleo de las personas con discapacidad es del 25,7%, muy lejos del 58,2% de la población general. Por eso, la directora de Formación, Empleo y Proyectos de la Fundación Once, Sabina Lobato, mencionó entre las principales conclusiones del informe aspectos positivos y negativos: “En general, el panorama de la situación de las personas con discapacidad en el empleo es un reto por trabajar de toda la sociedad española, debido a que solo 1 de cada 4 personas está ocupada. Sin embargo un aspecto positivo sería que durante la crisis económica en España ha seguido creciendo el número de contrataciones, también es bueno señalar que vamos progresando en niveles educativos, lo que representa un elemento clave para conseguir mayores tasas de empleo a futuro”. Palabras que reflejan los datos del informe respecto a la escasa tasa de empleo (25,7%), pero que también señalan que solo el 5,3% de estas personas están sin estudios mientras que 47,2% cuentan con un grado de educación superior.

Entre otros datos del Informe Odismet 2016, se muestran los colectivos diversos en edad laboral, estimados en 1,3 millones de personas, encabezados en términos cuantitativos por los hombres y mujeres con discapacidad auditiva (44,6%) y con una menor representación aquellos con enfermedades metales que suponen un 15,8% del colectivo. También se muestra una evolución en el número de contratos temporales pasando del 86,19% en 2003 a 90.98% para 2014, mientras que los contratos a tiempo parcial pasaron de 18,91% (2003) a 38,89% (2014). Otro indicador que despierta amplias reflexiones muestra que más de 3 de cada 10 personas con alguna diversidad funcional están en riesgo de sufrir pobreza extrema.

La presentación del informe corrió a cargo de Carmen Casero, directora general del Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la Responsabilidad Social de las Empresas; Luis Cayo Pérez, presidente del CERMI y Alberto Durán, vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, quienes resaltaron la importancia de tener datos sólidos como estos para poder crear estrategias y acciones bien direccionadas. Además de ser consecuentes con el cumplimiento del artículo 31 de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, que tiene que ver con la obligación de los estados a recopilar información que permita poner sobre la mesa este tema para que la sociedad en su conjunto se comprometa a buscar soluciones.

CONTRATACIONES

Los últimos datos disponibles sobre contrataciones de personas con discapacidad, referidos a 2014, ofrecen un perspectiva de evolución positiva, habiéndose realizado en España un total de 203.025 contrataciones, lo que supone un 18,6% más que en 2013. Esta cifra es sensiblemente superior a los 150.824 contratos llevados a cabo en 2006, justo antes del inicio de la crisis.

Desde el punto de vista de género, las mujeres con discapacidad están menos presentes en el ámbito laboral, representando únicamente el 39% de las contrataciones. En cuanto a las condiciones laborales, el informe muestra que el 78% de las personas con discapacidad tiene un contrato indefinido, y el 84% por ciento un horario de jornada completa. Por otra parte, se recuerda que los españoles con discapacidad tienen una tasa de desempleo del 32,2%, 7,8 puntos porcentuales más que la población sin discapacidad.