El futuro no se presenta nada halagüeño para el 56 % de los padres con hijos con discapacidad ya que creen, al menos el 33 %, que tendrán dificultades para integrarse en una empresa ordinaria, y siguen actualmente, existiendo prejuicios sociales y culturales.

Esas son las conclusiones del IV Informe acerca de la Discapacidad y la Familia, elaborado por la Fundación Adecco y Delphi con motivo del día de la Familia que se celebra el 15 de mayo.

El objeto de este informe realizado a 500 familias españolas es poder hacer una aproximación a la situación real de las familias que tienen hijos con discapacidad así como para identificar sus preocupaciones, necesidades y demandas.

El nacimiento de un niño con discapacidad supone un reto para toda la unidad familiar, especialmente para los padres que están generalmente desorientados y tienen un profundo desconocimiento de la enfermedad de su hijo. Todos ellos, aún teniendo un problema al que enfrentarse, hacen todo lo posible para que su hijo sea autónomo y no dependa de ellos en las labores y tareas habituales.

“La sociedad, poco a poco va cambiando y eso hace que se note en la educación y en los valores que los padres transmitimos a nuestros hijos, de ahí que 3 de cada 4 apueste por dotarles de recursos y herramientas para ser completamente autónomos”, asegura, Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco.

“La contratación de personas con discapacidad sigue siendo un reto que aunque se ha avanzado mucho, las empresas siguen teniendo desconocimiento de las capacidades de la persona y hacen que siga existiendo un estigma sobre ellos que influye negativamente en futuras oportunidades de empleo”.

El hecho de tener una persona con discapacidad en casa ha supuesto para el 90 % de los encuestados, una nueva perspectiva de la vida ya que les ha enriquecido como personas y como seres humanos. Han aprendido a priorizar, a tener paciencia, empatía, fortaleza y resiliencia, valoran las pequeñas cosas del día a día y tienen mayor tolerancia y respeto hacia personas que son diferentes a ellos, tengan o no discapacidad.

Las familias demandan más ayudas económicas, aproximadamente un 56 %  frente al 46.6 que solicita tener más desgravaciones fiscales. Más de la mitad de ellos echa en falta formación e información sobre la discapacidad. Se hace hincapié en la accesibilidad que aún tiene un largo recorrido porque nada es fácil para las personas a las que les falta un sentido o padecen una discapacidad motriz, según el 30 % de los encuestados.