Con ello cumple con el artículo 31 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad

El Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo (Odismet) de Fundación ONCE es la principal ventana de información sobre discapacidad y empleo y trabaja para dotar de visibilidad a 1.860.600 personas con discapacidad en edad laboral y a sus familias, así como para empoderarlas en el contexto sociolaboral.

Inserta Empleo, la entidad de Fundación ONCE para la formación y el empleo, recuerda en el marco del Día Mundial de la Estadística, que se conmemora este domingo, que Odismet hace posible que los datos referidos a las personas con discapacidad se difundan y estén al alcance de todos los interesados. Así, además de dar visibilidad a este colectivo, da cumplimiento al artículo 31 de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad que señala que “los estados partes deben recoger datos relacionados con la discapacidad que les permitan aplicar la convención”.

La labor del observatorio influye en la vida de muchas personas porque «cada dato es una vida», recalca Inserta Empleo. Por eso, «Odismet se esfuerza en conocer sus necesidades, sus sueños y su potencial». «Busca crear oportunidades, romper barreras y prejuicios; saltar obstáculos y afrontar retos. Apuesta por las capacidades de las personas con discapacidad, su motivación y su capacidad de esfuerzo y superación constante», agrega, consolidándose en la principal ventana de información sobre discapacidad y empleo.

El observatorio se nutre de prestigiosas fuentes de análisis y aporta fiabilidad y actualización constante de la información. Opera sobre casi cien indicadores que permiten el desarrollo de consultas a medida adaptadas a las necesidades de los usuarios. Clasifica y segmenta la información procurando una óptima gestión del conocimiento y desarrolla análisis evolutivos que facilitan la comprensión y el comportamiento de los indicadores analizados.

Asimismo, Odismet genera comparativas que permiten identificar y evidenciar situaciones desventajosas o discriminatorias y garantiza la accesibilidad a la información a través de descargas en distintos formatos, haciendo uso de distintas herramientas y ofreciendo flexibilidad y ajuste para todos los públicos interesados, porque generar el mayor impacto posible es un objetivo prioritario del observatorio.

LAS CIFRAS

Según la operación ‘El empleo de las personas con discapacidad’ referida al año 2017, publicada por el INE, un total de 1.860.600 personas con discapacidad están en edad laboral, lo que supone el 6,2% de la población total de 16 a 64 años.

Respecto a la relación con el empleo, los datos indican que el número de personas con discapacidad activas es de 651.700, situándose la tasa de actividad en el 35%, con una diferencia con la población general de 42,7 puntos. La evolución de esta tasa en los últimos cuatro años ha sido negativa con la disminución de tres puntos porcentuales.

En cuanto el empleo, la tasa se situó en 2017 en el 25,9%, lo que significa que 481.000 personas con discapacidad están ocupadas. La diferencia en la tasa de empleo con la población sin discapacidad es de 38,5 puntos.

La evolución de la tasa de empleo en los últimos cuatro años ha sido positiva incrementándose 3,3 puntos desde 2014, pasando del 22,6% en 2014 al actual 25,9% en 2017. Esta mejora sin embargo no ha seguido la misma tendencia que el incremento de la tasa de empleo en la población sin discapacidad; centrándonos por ejemplo en la evolución del último año (2017 frente a 2016) se observa que la tasa de empleo en las personas con discapacidad se ha incrementado la mitad que la de la población sin discapacidad. Esta dispar evolución hace que la brecha en términos de empleo entre personas con discapacidad y personas sin discapacidad se haya incrementado.

Teniendo en cuenta la perspectiva de género, la tasa de empleo para mujeres con discapacidad es del 25,6%, 32,6 puntos por debajo de la de las mujeres sin discapacidad y 0,4 puntos por debajo de la de los hombres con discapacidad.

En cuanto al paro, hay 170.700 personas con discapacidad desempleadas (unos 15.000 menos que en 2016), con una tasa de paro de las personas con discapacidad del 26,2%. La brecha con la población general es de 9,1 puntos, aunque evolutivamente se ha mejorado en 6,5 puntos respecto a 2014, pasando del 32,7% al 26,2%. Atendiendo al género, la tasa de paro es superior en el caso de las mujeres, situándose en el 26,7%.

Los jóvenes con discapacidad son sin duda el segmento de mayores dificultades, aumenta su tasa de paro y disminuye su tasa de actividad y empleo. La edad continúa siendo una variable relevante en el acceso al empleo. Inicialmente, la tasa de actividad de los más jóvenes con discapacidad (16–24 años) se sitúa en el 25,4%, 4,9 puntos inferior a la del segmento de mayor edad (45–64 años) y su tasa de empleo es la más baja de con tan solo un 11,1%.

Al contrario, sucede con la tasa de paro que supera a la de los demás grupos de edad, fijándose en el 56,2%, habiéndose reducido 11,1 puntos porcentuales en los últimos cuatro años, reducción que no ha sido equivalente a la de los jóvenes sin discapacidad que han reducido su tasa de paro en 15 puntos porcentuales en los últimos cuatro años. De nuevo vemos que la brecha se incrementa.

Odismet (‘http://www.odismet.es’) se enmarca en los programas operativos de Inclusión Social y de la Economía Social (Poises) y de Empleo Juvenil (POEJ), que está desarrollando Fundación ONCE a través de Inserta, con la cofinanciación del Fondo Social Europeo y la Iniciativa de Empleo Juvenil, para incrementar la formación y el empleo de las personas con discapacidad.