Los datos de empleo de España mejoraron el año pasado con respecto a 2021, pero lo hicieron muy tímidamente y con el sabor agridulce del repunte del desempleo en los últimos meses. Según la EPA, entre octubre y diciembre el paro ascendió en 43.800 personas, elevando así ligeramente la tasa de desempleo dos décimas con respecto a los tres meses anteriores, superando la barrera de los tres millones de parados. En concreto, el número de hombres en paro aumentó en 64.200 personas, elevando la tasa de desempleo masculina casi seis décimas hasta el 11,32%. Por su parte, la cifra de mujeres se incrementó en 20.400 desempleadas, reduciendo dos décimas la tasa de desempleo femenina hasta el 14,61%.
Estas cifras difieren de los datos de paro registrado publicados por el Ministerio de Trabajo en los últimos meses, salpicados por la polémica en torno a la contabilización del de los fijos discontinuos. «Los datos se desvían bastante del paro registrado, que reflejó bajada en los tres meses que cubre esta EPA –octubre, noviembre y diciembre-«, ha valorado Joaquín Pérez, secretario general de USO. «Las personas que tengan contratos en vigor pero no estén trabajando, como ocurre con el boom de los fijos discontinuos, no se sienten activos porque la realidad es que no lo están», ha añadido.
En cualquier caso, según la EPA, en cómputo global a cierre de año España redujo en 2022 cuatro décimas su tasa de paro, desde un 13,32% hasta un 12,87%, en comparación con el ejercicio anterior y registró 79.900 desempleados menos. Se trata del segundo año consecutivo de retroceso en las cifras de paro, tras la escalada del desempleo en 2020 a causa de la pandemia.
El empuje del empleo público
De la otra cara de la moneda, España cerró 2022 con 20.463.900 ocupados, la cifra más alta registrada a finales de año desde 2007, en plena burbuja inmobiliaria. En comparación con 2021, el año pasado el empleo creció un 1,4%, es decir, en 278.900 personas (146.800 hombres y 132.100 mujeres), marcando así el segundo año consecutivo en positivo, tras la destrucción de 622.000 puestos de trabajo en 2020.
La caída del empleo en el último trimestre fue especialmente acusada entre los más jóvenes. La ocupación disminuyó entre los menores de 25 años en 79.100 personas, si bien el número de parados también se redujo en 75.900. Pese al repunte final, la tasa de paro juvenil a cierre de año bajó 1,4 puntos respecto a la del ejercicio anterior, hasta el 29,2%, el nivel más bajo para dicho periodo desde 2008.
Récord de indefinidos
La EPA recoge también un récord en contratación indefinida, con 14.256.800 personas bajo este tipo de contrato. Pese a la disminución del número de asalariados (31.700 menos), los indefinidos crecieron en 366.100 personas en los últimos tres meses del año. En variación anual, el empleo indefinido aumentó en 1.591.100 personas, mientras que el temporal disminuyó en 1.193.800.
Por sectores, en 2022 la ocupación aumentó en el sector servicios (314.300 personas más), en industria (36.600) y en construcción (14.900). En cambio, bajó en agricultura (86.900 personas menos), si bien este sector fue el que más creció en número de ocupados en el último trimestre del año, con 24.200 empleados más.
