
La tecnología está haciendo posible la economía digital. En ella hemos empezado a habitar todos… o casi todos. Porque esta nueva economía puede dejar fuera a las personas con discapacidad. Fundación ONCE y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a través de la Red Mundial de Empresas y Discapacidad, alertan de que el riesgo de exclusión de estas personas es real.
El estudio Hacia una economía digital inclusiva para las personas con discapacidad busca concienciar sobre el impacto que un mundo laboral digital tiene en las personas con discapacidad e identificar las acciones necesarias para dar forma a un futuro del trabajo más inclusivo desde la perspectiva de la discapacidad. El trabajo se ha desarrollado en el marco de la iniciativa Disability Hub Europe (Dhub), que lidera Fundación ONCE con el apoyo del Fondo Social Europeo.
Según esta publicación, los principales impactos de esta revolución tecnológica en el mundo laboral son:
El estudio advierte que «este nuevo escenario del mundo del trabajo trae consigo oportunidades sin precedentes para la inclusión de las personas con discapacidad en el mercado laboral, pero también conlleva numerosas barreras digitales».
«El nuevo escenario trae consigo oportunidades sin precedentes, pero también numerosas barreras digitales»
Por un lado, las herramientas digitales permiten a las personas con discapacidad acceder directamente a oportunidades de empleo a través de plataformas de contratación en línea. Estas herramientas también pueden apoyarles en su trabajo. Sin embargo, si no poseen las competencias necesarias, si las TIC se encuentran fuera de su alcance o si las herramientas digitales no son accesibles, las personas con discapacidad no se beneficiarán de estas oportunidades y, por tanto, corren el riesgo de quedarse atrás.
Más información: La economía digital puede dejar fuera a las personas con discapacidad: el riesgo de exclusión es real (20minutos.es)