Las alteraciones de las depuradores del organismo se mantienen en silencio hasta que es demasiado tarde. Evitar los factores de riesgo y una analítica al año sirven para prevenir

El pasado jueves 14 de marzo se ha celebrado el Día Mundial del Riñón y desde la Sociedad Española de Nefrología nos animan a recordar que, como Teruel, los riñones también existen y es importante echarles un ojo de vez en cuando.

LOS RIÑONES: MUCHO MÁS QUE LA DEPURADORA DEL CUERPO HUMANO

Para muchos el riñón es simplemente el encargado de sacar la basura. El órgano «del pis». La realidad es que, sin desmerecer esta función, porque producir la orina es tarea fina, nuestros riñones también se encargan de cuatro funciones imprescindibles:

1. Eliminan toxinas y fluidos extra de la sangre. Los riñones y el hígado son los verdadero órganos detox del cuerpo (y no esos batiditos verdes que nos venden a precio de oro). Después de que el cuerpo obtenga lo que necesita de los alimentos, los desechos se envían a la sangre y llegan al riñón, a esa famosa depuradora. Allí el riñón funciona como una especie de colador donde se filtra la sangre y lo que no sirve se elimina por la orina.

2. Son una fábrica de hormonas que nos ayudan a controlar la presión arterial o a producir glóbulos rojos. La eritropoyetina (más conocida como EPO) es una hormona que producen los riñones y que juega un papel fundamental para fabricar nuestros glóbulos rojos.

3. Son los vigilantes de la playa del equilibrio químico del cuerpo. Vigilan cómo estamos de sodio y de potasio, vigilan el pH… y salen al rescate si la cosa se va de madre.

4. Activan la vitamina D y nos ayudan a mantener los huesos de manera saludable.

ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA: ¿CÓMO SÉ SI LA TENGO?

Nos encontramos ante un gran reto. La realidad es que es difícil saberlo si no te preocupas específicamente de ello porque es una enfermedad silente a la que no le gusta dar la cara. Lamentablemente no acostumbra a dar muchas pistas hasta el final y cuando aparecen los síntomas suele ser porque la enfermedad ya está avanzada.

En algunas ocasiones se diagnostica «por casualidad» porque se descubre a la vez que otra enfermedad. Para evitar el retraso en el diagnóstico es importante hacer cribados de detección en forma de analíticas en sangre y orina (filtrado glomerular y albuminuria).

¿QUIÉN DEBERÍA HACERSE ESTAS PRUEBAS? ¿CADA CUÁNTO TIEMPO?

Si existen factores de riesgo como diabetes, hipertensión, enfermedades del corazón, tabaquismo u obesidad sería recomendable realizarse estas pruebas al menos una vez al año para poder «cazar» la enfermedad a tiempo.

¿EXISTE ALGÚN SÍNTOMA ESPECÍFICO QUE TENER EN CUENTA?

Como comentábamos, los síntomas de la enfermedad renal aparecen cuando ya se encuentra en etapas avanzadas. Algunos de los síntomas que pueden aparecer en este momento son inespecíficos como pérdida de apetito, náuseas, fatiga, debilidad, déficit de concentración o insomnio.

También pueden aparecer síntomas más concretos como hinchazón de pies y tobillo o espasmos musculares. Ante la duda, siempre, es importante consultar siempre con el médico.

Fuente: Diario El Mundo