El cáncer de riñón representa aproximadamente el 3% de todos los tumores diagnosticados a nivel mundial. Aunque se trata de un porcentaje aparentemente bajo, su impacto es considerable, sobre todo si se tiene en cuenta que en torno al 80% de los casos corresponden al carcinoma de células claras, una forma especialmente agresiva. Es dos veces más frecuente en hombres que en mujeres y suele diagnosticarse en torno a los 64 años de edad. En España, la previsión para 2025 es de 9.774 nuevos diagnósticos, una cifra que lo sitúa en el octavo lugar por prevalencia, con 2.245 muertes registradas solo en 2023.
Una de las claves para la mejora del pronóstico en el cáncer renal ha sido el diagnóstico precoz. La mayoría de los casos hoy día se detectan de forma incidental, es decir, durante pruebas de imagen realizadas por otros motivos. Este tipo de hallazgos en pacientes asintomáticos ha cambiado el curso de la enfermedad, permitiendo abordajes más tempranos y, en consecuencia, más efectivos. Sin embargo, esta mejora no es suficiente si no se implementan estrategias que garanticen un diagnóstico aún más temprano y un acceso equitativo a los tratamientos más innovadores.
“Un diagnóstico temprano hace que tengas mayor esperanza de vida, mejor acceso a los tratamientos y, al final, un abordaje más integral de la enfermedad»
Así lo reivindica Daniel Gallego, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones para la lucha contra las enfermedades del riñón (ALCER) en una entrevista para ConSalud.es, quien insiste en la urgencia de cubrir las necesidades que aún persisten en torno al cáncer renal. “Un diagnóstico temprano hace que tengas mayor esperanza de vida, mejor acceso a los tratamientos y, al final, un abordaje más integral de la enfermedad», comenta.
Gallego asegura que el cáncer renal aún plantea muchas incógnitas. “En la prevención aún no están muy claros los factores de riesgo», explica, y aunque el tabaco ha sido señalado como posible desencadenante, no existe una correlación directa tan sólida como en otros tipos de cáncer. Por ello, desde la organización reclaman que se destinen más recursos a investigar por qué aparece el cáncer renal y en qué grupos de población se manifiesta con mayor frecuencia. «Así podríamos prevenir mejor, no solo con hábitos saludables, sino también con medidas en el sistema de salud que nos ayuden a hacer cribados selectivos en los grupos de riesgo», señala.
ACCESO EQUITATIVO A TERAPIAS COMBINADAS
Además del diagnóstico precoz, desde ALCER advierten de otra necesidad urgente: garantizar el acceso equitativo a los tratamientos, especialmente a las terapias combinadas de inmunoterapia. “Muchas veces hay acceso a los tratamientos, pero no a las terapias combinadas, que se ha demostrado que son las más efectivas contra el cáncer renal», afirma Gallego. Estas combinaciones, que han supuesto uno de los principales avances terapéuticos en los últimos años, no siempre están cubiertas o financiadas de la misma manera en todas las comunidades autónomas, lo que genera desigualdades.
“La realidad es que dependiendo de la comunidad autónoma hay diferentes niveles de acceso”, denuncia Gallego. Estas diferencias afectan incluso dentro de una misma región, donde algunos hospitales tienen recursos para ofrecer estas terapias avanzadas y otros no. “Eso es lo que no puede ser. Que dependiendo de dónde vivas puedas acceder o no a un tratamiento u otro, o tengas acceso a terapias combinadas o no. Esa inequidad es muy injusta para los pacientes”, subraya. La situación pone sobre la mesa una de las principales debilidades del sistema sanitario español: la falta de homogeneidad en la prestación de servicios entre territorios.
En cuanto a los tratamientos disponibles, Gallego destaca el impacto positivo que están teniendo las nuevas inmunoterapias. “Son los últimos avances que han salido al mercado y combinadas pueden frenar la progresión del cáncer”, señala. Aunque la cirugía sigue siendo una opción —ya sea parcial o total—, en muchos casos se plantea como último recurso. Por eso, es fundamental contar con opciones menos invasivas que ofrezcan buenos resultados clínicos y una mejor calidad de vida para los pacientes.
Desde ALCER también se reclama una mayor inversión en investigación básica que permita entender mejor el comportamiento del cáncer renal. “Queremos saber por qué aparece, en qué estadio se detecta, si en los diabéticos pasa más, o en la gente mayor, o en qué grupos exactamente se está produciendo”, argumenta Gallego. Esta información sería clave para afinar los programas de prevención y establecer políticas sanitarias basadas en la evidencia.
ALCER ALZA LA VOZ POR LA SALUD RENAL
Con motivo del Día Mundial del Cáncer Renal, que se celebra el 19 de junio, la federación difunde la campaña “Dale amor a tus riñones”. Esta iniciativa busca sensibilizar a la población sobre la importancia de cuidar los riñones y promover el conocimiento de enfermedades que, como el cáncer renal, suelen pasar desapercibidas hasta que ya están en una fase avanzada. “Todo el mundo conoce el colesterol o el azúcar, pero no se habla de los riñones, y son fundamentales. Hay que darles visibilidad”, insiste Gallego.
Durante todo el año, la federación colabora con sociedades científicas y profesionales sanitarios para promover buenas prácticas, educar a los pacientes y fomentar la investigación. “Trabajamos con grupos focales para que personas que han superado el cáncer renal puedan compartir su experiencia con otros pacientes. Eso ayuda mucho. Queremos que la gente sepa que, aunque es uno de los cánceres que más está creciendo en España, tiene solución si se coge a tiempo”, concluye.
Fuente: Consalud.es
