El Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) ha aprobado el Documento de Desarrollo 2025–2028 de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad, un paso clave para avanzar hacia un modelo de atención sanitaria más proactivo, equitativo y centrado en las personas. El documento convierte los principios generales de la Estrategia en intervenciones concretas y estructuradas, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades crónicas y fortalecer la cohesión del sistema sanitario en todo el territorio.
Este documento, fruto de un proceso participativo y consensuado, ha contado con la implicación de comunidades autónomas, sociedades científicas, profesionales del SNS y asociaciones de pacientes, entre las que se encuentra la Federación Nacional de Asociaciones ALCER, que ha contribuido a incorporar la perspectiva de las personas con enfermedad renal crónica y su entorno. Su elaboración se ha basado en la evidencia científica y la experiencia clínica y social, asegurando un enfoque inclusivo, intersectorial y con sensibilidad territorial y de género.
La hoja de ruta está organizada en siete líneas estratégicas prioritarias: continuidad asistencial, atención domiciliaria, atención integrada social y sanitaria, adecuación de la práctica asistencial, atención al final de la vida, estratificación de la población (GMA-SNS) y participación activa de la ciudadanía. Estas líneas articulan un nuevo modelo asistencial orientado a la prevención, al seguimiento personalizado y a la implicación de los pacientes y personas cuidadoras en el proceso asistencial.
Entre los problemas de salud crónicos abordados inicialmente se incluyen condiciones como la enfermedad renal crónica, la diabetes, el dolor crónico, la obesidad, enfermedades respiratorias, hepáticas y cardiovasculares, la COVID persistente y la patología crónica pediátrica compleja, entre otros. Las acciones se desarrollarán mediante grupos técnico-operativos y se actualizarán de forma dinámica para adaptarse a los retos emergentes y a las necesidades reales de la población.
Desde el Ministerio de Sanidad, se destaca el valor estratégico de este documento como instrumento de transformación del SNS, alineado con otras estrategias nacionales y marcos europeos. Con esta aprobación, el Sistema Nacional de Salud da un nuevo impulso a la atención a la cronicidad, reafirmando su compromiso con una atención más humana, continua, integral y centrada en las personas.
