La enfermedad renal crónica afecta al 15 % de la población española y la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.) celebra avances sin precedentes: nuevos tratamientos que ralentizan la progresión, impulso a la diálisis domiciliaria y un Plan de Salud Renal 2025-2028 que busca mejorar la atención y la calidad de vida de los pacientes.
Dentro de la Nefrología, la patología que abarca la inmensa mayoría del trabajo es la Enfermedad Renal Crónica (ERC), que afecta al 15 % de la población en España. Esto quiere decir que uno de cada siete ciudadanos en nuestro país la padece. Es una de las patologías más prevalentes hoy día y sigue creciendo, por lo que se ha convertido en un grave problema de salud pública.
Tanto es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó una resolución histórica que priorizará la salud renal en su agenda global de cara a los próximos años, y que supone por primera vez el reconocimiento de la ERC como un problema creciente de salud pública en todo el mundo, y también la carga sanitaria, económica y social que supone para los sistemas de salud mundial y para los pacientes.
Según el doctor Emilio Sánchez, presidente de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), las enfermedades que más frecuentemente condicionan la aparición de la ERC son la enfermedad renal diabética, la nefroesclerosis y las glomerulonefritis. «Otras patologías que vemos y abordamos en nuestro día a día son la lesión renal aguda -que es cuando el riñón de forma súbita empieza a funcionar mal-, y la hipertensión arterial, muy prevalente también en nuestro país. Y otras enfermedades menos relevantes son las infecciones de orina, los cálculos de orina y otras muchas pequeñas patologías que condicionan una peor función renal», comenta.
Los tratamientos clave
La elevada prevalencia de la ERC a nivel mundial ha provocado que estemos «viviendo un momento histórico por un cambio en el paradigma de su abordaje. Hasta el año 2022, y durante los 40 años anteriores, sólo disponíamos de la inhibición del sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA), con inhibidores del enzima convertidor de la angiotensina o con antagonistas de los receptores de la angiotensina II (ARA-II) como grupos terapéuticos para el tratamiento de la ERC».
Sin embargo, el 2022 supuso un punto de inflexión, y comenzó una auténtica revolución en el manejo de esta enfermedad. En primer lugar, los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (i-SGLT2) demostraron que su utilización en pacientes con ERC condicionaba una menor progresión de la enfermedad y menos pacientes llegaban a necesitar diálisis. Posteriormente en 2024, «la publicación de los datos sobre el uso de semaglutida impactó de forma importante en el tratamiento de la ERC, ya que este fármaco, que pertenece al grupo de los agonistas de los receptores GLP-1, también demostró una reducción importante en el riesgo de la progresión de la patología».
Finalmente, el último fármaco que se incorporó a este nuevo arsenal terapéutico es finerenona, un antagonista de los receptores mineralcorticoide no esteroideo, que es «una evolución muy interesante de los anteriores antagonistas de estos receptores, y que ha determinado que su uso en pacientes con diabetes y albuminuria logran una mejor evolución», destaca.
Avanzando en formación e investigación
La Sociedad Española de Nefrología está siempre atenta a cualquier novedad terapéutica y necesidad formativa de sus socios. Por eso, «estamos especialmente implicados en la formación de los residentes y adjuntos jóvenes, pero sin perder la oportunidad de formar a cualquier nefrólogo que lo necesite», según su presidente.
En el campo de la Nefrología Clínica, seguirán así avanzando en nuevos fármacos que consigan reducir la progresión de la ERC, «aunque es muy importante que atendamos la prevención primaria, ya que no hay mejor tratamiento para la ERC que no padecerla. Pero como ya existe la enfermedad, debemos seguir potenciando el diagnóstico precoz y la utilización de todo el arsenal terapéutico disponible», apunta Emilio Sánchez.
En el caso del Trasplante Renal hay que seguir avanzando en la posibilidad de que el rechazo del órgano trasplantado sea cada vez menor, pero que los inconvenientes por la inmunosupresión de los pacientes trasplantados no condicionen un aumento del riego de infecciones, del riesgo cardiovascular y, especialmente, del riesgo de padecer cáncer.
En cuanto a la Diálisis, el doctor acentúa seguir fomentando la diálisis peritoneal. «Próximamente saldrán al mercado nuevas soluciones de diálisis peritoneal que no van a utilizar glucosa -que es el agente clásico que se ha usado durante mucho tiempo en este tipo de Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS)- y que serán beneficiosas para los pacientes».
Ya sea diálisis peritoneal o hemodiálisis, «los nefrólogos tratamos de encontrar materiales y soluciones que sean lo más biocompatibles posible para que las reacciones inflamatorias que se producen por el contacto del organismo con estos materiales se reduzcan o sean las mínimas posibles», según Sánchez.
«La nefrología vive el mejor momento de la historia»
Para el presidente de la sociedad científica, la Nefrología «vive actualmente el mejor momento de su historia, en España y el mundo». Destaca que, a nivel global, la aparición de nuevos fármacos para muchas de las patologías renales va a condicionar que se esté siempre en las agendas importantes, tanto de las agencias regulatorias y la gestión de los sistemas sanitarios como de las compañías farmacéuticas.
«Además, estos aspectos se han plasmado en un documento aprobado recientemente por el Ministerio de Sanidad y el Consejo Interterritorial, el cual establece que por primera vez en el Plan de Abordaje a la Cronicidad para el periodo 2025-2028 aparezca la salud renal como un punto importante».
Prosigue que hay dos pilares dentro de esta estrategia renal: por un lado, la parte de la ERC en sí misma, con especial interés en la prevención primaria, el diagnóstico precoz y el tratamiento posterior de la enfermedad, y, por otro lado, la parte de la diálisis domiciliaria. «Lo mejor es no tener que realizar diálisis, pero si hay que hacerla, lo mejor es hacerla en el domicilio, especialmente empezando por diálisis peritoneal».
El Ministerio de Sanidad ha incorporado esta estrategia y va a impulsar iniciativas para que en el año 2028 el 30 % de los pacientes que empiecen diálisis lo hagan en su casa. Para el doctor Sánchez, esto va a hacer posible una mejoría clínica en los pacientes, logrando que sea un tratamiento más costo-eficiente y que el impacto medioambiental se reduzca.
De esta forma, el presidente de la S.E.N. tiene claro que la Nefrología es la especialidad médica que más contribuye al cambio climático con relación a la diálisis y la hemodiálisis en los hospitales, ya que esta última consume una importante cantidad de recursos sanitarios y desechos. «Así que cuantos menos pacientes renales hagan hemodiálisis en centros hospitalarios y más en sus domicilios, será mejor para todos, y también para el planeta».
La nefrología es la especialidad médica que más contribuye al cambio climático con relación a la diálisis y la hemodiálisis en los hospitales»

El reto más importante para la sociedad científica es avanzar en la estrategia de salud renal incluida en el Plan de Abordaje a la Cronicidad aprobado por el Ministerio para el 2025-2028. No obstante, la S.E.N. debe estar implicada en la gestión y la implementación de todas las medidas sobre la enfermedad renal estipuladas por el Ministerio y aprobadas en el Consejo Interterritorial en todas las comunidades autónomas, «para que no tengamos que esperar hasta el año 2028 para verlas implantadas», puntualiza el doctor.
Por otro lado, la Sociedad debe continuar reforzando la formación de sus miembros, con especial atención a aspectos de gestión, al menos para aquellos nefrólogos que deseen dar un paso al frente y liderar la Nefrología en los próximos años. «Debemos apostar por su formación para que no lleguen a posiciones de mandos intermedios en el sistema sanitario sin el conocimiento y la capacidad necesaria», resalta el doctor Sánchez.
Congreso Nacional de Nefrología
Como cada año, la S.E.N. celebrará en octubre su Congreso Nacional. Este 2025 lo hará en Oviedo, del 16 al 18 de octubre. «Ya tenemos casi todo preparado para nuestro Congreso anual, puesto que desde principios de año comenzamos a trabajar en el programa y la elaboración de mesas, conferencias y simposios que tendremos en esta nueva edición», resalta el presidente, quien explica que, para ello, han contado con la colaboración de todos los grupos de trabajo de la S.E.N., que han propuesto los temas de mayor interés en sus respectivas áreas o subespecialidades. «Juntos hemos elaborado un amplísimo programa científico de manera que habrá varias actividades simultáneas en cada momento, si bien las sesiones se podrán ver en `streaming’ y se grabarán para poder verlas todas a posteriori».
La ERC es la patología más prevalente de la Nefrología»
El presidente de la S.E.N. aprovecha la oportunidad para dar la bienvenida a las casi 1.500 personas que tiene previsto participar en el congreso, «así como desear que la repercusión de esta edición, tanto a nivel local para la ciudad, como para toda la Nefrología nacional, sea muy importante y nos permita seguir avanzando en la mejora de la prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad renal y en la atención de los pacientes. Nos vemos en Oviedo».
Fuente: IM Médico
