El IX Congreso FEDE, que se celebró en Barcelona el 3 y 4 de octubre, contó con un taller enfocado en la interconexión entre los sistemas cardiovascular, renal y metabólico para concienciar sobre la necesidad de un abordaje multidisciplinar

Se calcula que 589 millones de adultos en todo el mundo viven con diabetes, y más del 90% de los casos corresponden a tipo 2, según el Atlas de la Diabetes. El desarrollo de la diabetes tipo 2 (DM2) está condicionado por la predisposición genética y factores ambientales, entre los que destacan la inactividad física y los antecedentes de diabetes gestacional en mujeres, que aumentan el riesgo de padecerla en el futuro. También las personas con prehipertensión o hipertensión presentan mayor probabilidad de desarrollarla.

“La diabetes tipo 2 está profundamente interconectada con las enfermedades cardiovasculares, renales y metabólicas, lo que exige un enfoque integral que vaya más allá de tratar cada patología de forma aislada. Siempre abogamos por la importancia de conocer e identificar los factores de riesgo que favorezcan un diagnóstico temprano que permita actuar a tiempo”, señala Arantxa García, directora de medicina de la franquicia cardiovascular, renal y metabólica de Boehringer Ingelheim.

Los datos en relación con la interconexión de la DM2 con otras afecciones son especialmente reveladores. Diabetes, insuficiencia cardíaca y enfermedad renal están muy relacionadas. Más concretamente, la diabetes mellitus es la principal causa de enfermedad renal crónica en nuestro país y la prevalencia de ERC en pacientes con diabetes oscila entre el 20 y el 40%. Estos datos son de especial importancia si tenemos en cuenta que según el Barómetro Interconectados, más del 50% de los españoles desconoce que la enfermedad renal crónica puede comenzar sin síntomas y que el 52% no ha oído hablar de cómo la diabetes tipo 2 puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad renal o problemas cardiovasculares.

La diabetes se puede diagnosticar según criterios de glucosa plasmática pero, como explica la Dra. Laura Conangla Ferrin, médico especialista en medicina familiar y comunitaria en el Centro de Atención Primaria Badalona Centre, Institut Català de la Salut, no es una afección aislada: “La diabetes tipo 2 no es solo un problema de glucosa, está estrechamente vinculada a la salud cardiovascular y renal”.

En el caso de la enfermedad renal crónica, con un simple análisis de sangre y orina podremos cribar para identificar la enfermedad en sus primeras etapas. Su detección temprana es clave para evitar que se convierta en un problema grave  y, teniendo en cuenta la interconexión entre los sistemas cardiovascular, renal y metabólico, es de vital importancia la promoción de este diagnóstico precoz.

Así, el corazón, los riñones y el páncreas están estrechamente interconectados y pueden influirse mutuamente, “por eso es esencial un abordaje integral que tenga en cuenta estas interconexiones y que apueste por el diagnóstico temprano para mejorar los resultados clínicos y la calidad de vida de los pacientes”, apunta la doctora.

Hacia un futuro de cuidado integral y diagnóstico temprano

Con el objetivo de visibilizar esta realidad y destacar la importancia de promover el cuidado integral y el diagnóstico temprano, Boehringer Ingelheim se unió al Congreso Nacional de la Federación Española de Diabetes (FEDE) a través de la campaña ‘Actúa por tus riñones’, impulsada por la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha contra las Enfermedades de Riñón (ALCER), en colaboración con la compañía. Durante el congreso se realizaron pruebas de cribado de sangre y orina a los asistentes para detectar de manera precoz la enfermedad renal crónica (ERC).

Previamente al evento, 439 personas ya habían participado en esta campaña en ciudades como Madrid, Barcelona y Sevilla, y los resultados mostraron que casi la mitad presentaba indicios de una posible ERC. De ellos, hasta un 27% no reportaba factores de riesgo previos.

“La enfermedad renal crónica es una patología silenciosa que a menudo no presenta síntomas hasta fases avanzadas, lo que hace más difícil que los pacientes lleguen pronto al diagnóstico”, indica Beatriz Silva, presidenta de ALCER Barcelona. La buena noticia es que “con una sencilla prueba de sangre y orina es posible detectar indicios de la enfermedad a tiempo y cambiar la vida de muchos pacientes”, añade.

Además, Boehringer Ingelheim también formó parte de la jornada con un taller centrado en la interconexión entre los sistemas cardiovascular, renal y metabólico (CRM). En él se llevaron a cabo dinámicas grupales dirigidas por un profesional de salud y representantes de diferentes asociaciones de pacientes. A través de ellas, los asistentes pudieron explorar de forma práctica cómo se relacionan el corazón, los riñones, el hígado y el páncreas, simulando funciones y condiciones clínicas.

El Congreso Nacional de la Federación Española de Diabetes (FEDE) se ha consolidado como un punto de encuentro para pacientes, profesionales sanitarios e investigadores de diabetes. Bajo el lema ‘Formación, bienestar y calidad de vida’, la edición de este año reunió durante dos jornadas a expertos y pacientes para abordar los principales retos de la enfermedad desde diferentes perspectivas.

Fuente: El Confidencial