La inauguración oficial del Congreso contó con la destacada participación de Itziar Bueno, acompañada por importantes representantes del ámbito sanitario nacional: Daniel Gallego, presidente de la Federación Nacional ALCER; Emilio Sánchez, presidente de la Sociedad Española de Nefrología; Rocío Vega, coordinadora de la Organización Nacional de Trasplantes; Marta Huerta, en representación del Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA); y Lourdes García, concejala del Ayuntamiento de Oviedo.
Durante el acto inaugural se puso de manifiesto el compromiso conjunto de las instituciones participantes en la mejora de la atención a los pacientes renales, el impulso de la investigación nefrológica y el papel clave de la enfermería en el cuidado integral de las personas con enfermedad renal.
Celebración del 50 aniversario de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica
El congreso acogió también un emotivo acto conmemorativo por los 50 años de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN), en el que participaron figuras destacadas de su trayectoria como Lola Andreu, Rodolfo Crespo y Juan Francisco Pulido, junto a Manuel Arellano en representación de la Federación Nacional ALCER.
Durante la ceremonia, se reconoció la evolución de la enfermería nefrológica en España, destacando su contribución al progreso de los cuidados renales, la humanización de la atención sanitaria y la mejora continua de la calidad de vida de los pacientes.
Participación destacada de ALCER: la voz del paciente renal
La Federación Nacional ALCER tuvo un papel protagonista en la inauguración. Daniel Gallego intervino resaltando la importancia del trabajo conjunto entre profesionales sanitarios, asociaciones de pacientes y administraciones públicas para lograr una atención integral y centrada en la persona.
Asimismo, Manuel Arellano ofreció el testimonio desde la perspectiva del paciente renal, subrayando el impacto positivo que los avances en la enfermería nefrológica han tenido en la calidad de vida de quienes conviven con la enfermedad renal crónica, especialmente a lo largo de los 50 años de trayectoria de la SEDEN.

