Este nuevo sistema de cribado para la ERC ha sido aprobado por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud a propuesta del Ministerio de Sanidad y la Sociedad Española de Nefrología. Todas las comunidades autónomas tienen el compromiso de llevarlo a cabo antes del año 2028. Te contamos en qué consiste
La enfermedad renal crónica “es una patología altamente prevalente en nuestro país y que afecta al 15% de la población en los países occidentales. Esto supone que 1 de cada 7 ciudadanos en Europa y en España padece esta enfermedad y que implica un alto riesgo de llegar a programas de diálisis y trasplante, un alto riesgo cardiovascular, mayor dependencia, peor calidad de vida y una mayor mortalidad”, explica a CuídatePlus Emilio Sánchez Álvarez, presidente de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.).
Esta enfermedad “consiste en el deterioro progresivo e irreversible de la función de los riñones, que dejan de filtrar adecuadamente desechos y exceso de líquido, de manera que pierde la capacidad de producir orina, y a su vez de eliminar las toxinas de la sangre, entre otras funciones que son necesarias para la vida”. Se considera que un paciente tiene ERC “cuando presenta un filtrado glomerular menor al 60ml/min/1,73 m2, resultante de anormalidades estructurales o funcionales del riñón, durante al menos un periodo prolongado de 3 meses”.
En cuanto a qué personas afecta más, según el presidente de los nefrólogos, “el perfil de las personas con enfermedad renal crónica es el de una persona de edad avanzada, en general, de más de 60 años, que padece diabetes, hipertensión, que fuma o ha fumado, con sobrepeso u obesidad, con hipertensión y que haya sufrido un evento cardiovascular previo” como ictus, insuficiencia cardíaca, infarto agudo de miocardio o arteriopatía periférica. Todo ello “es lo que supone aproximadamente el 90% de las personas que tienen esta patología”, afirma el experto.
Causas de la enfermedad renal crónica
El perfil tipo de paciente da pistas de cuáles son las causas principales de esta patologías y los factores de riesgo. Como apunta Sánchez Álvarez, “la causa número 1 de enfermedad renal crónica en España es la diabetes”. Esto “supone aproximadamente un tercio de todos los casos de la en nuestro país”, aunque no hay que olvidar “la hipertensión y su repercusión a nivel renal, que es la nefroesclerosis”.
Otras causas son “las enfermedades hereditarias, como la poliquistosis hepatorrenal o las enfermedades sistémicas como el lupus, que está detrás de no pocas patologías”.
Pero, además, otra importante causa es “la nefritis intersticial crónica, que es un daño en una parte del riñón que se llama intersticio, que puede ir asociado a reacciones por consumición de fármacos o también por algunas infecciones por virus y bacterias”, informa en detalle.
Por último, hay que considerar a las enfermedades genéticas, “que condicionan también un buen número de personas con Enfermedad Renal Crónica”. De hecho, como apunta, “en los últimos años se han ido desarrollando estrategias de identificación de genes que pueden condicionar la ERC y hay casi 500 genes que pueden producirla”. Fruto de un estudio que promovió la Sociedad Española de Nefrología, llamado Gensen, “se ha visto que hay bastantes personas de edades intermedias que presentan ERC y que no se encuentra una causa clara de su enfermedad, y ello es probablemente porque detrás haya una enfermedad genética”. Si esta enfermedad está ya establecida, lamenta, “poco podemos hacer, pero sí que podemos ayudar a que los descendientes de estas personas pueden no sufrir esta enfermedad genética”, algo muy importante para su futuro.
Cribado de enfermedad renal
La enfermedad renal crónica es muy prevalente. Su detección precoz es clave para evitar que la enfermedad vaya a más, sin embargo, uno de los grandes problemas es que no da síntomas por lo que en muchos casos el paciente llega cuando es muy tarde. De ahí la importancia de la detección precoz. Con este objetivo se ha creado un nuevo sistema de cribado para la ERC aprobado por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud a propuesta del Ministerio de Sanidad y la Sociedad Española de Nefrología.
En opinión del experto, “el sistema sanitario debe detectar a las personas que son subsidiarias de desarrollar enfermedad renal crónica, porque sus síntomas son inespecíficos y van a presentarse cuando la enfermedad esté en sus fases más avanzadas y se quiera diálisis o trasplante”. Estos cribados “van a consistir en que personas de más de 60 años con factores de riesgo sean invitadas a participar en un cribado de esta patología, con una muestra de sangre y otra de orina”, augura Álvarez.
Es importante saber que “para diagnosticar esta patología necesitamos una muestra de sangre para determinar la creatinina y calcular el filtrado glomerular. Este valor nos da una fotografía de lo que está ocurriendo en este momento en ese aspecto del filtrado de los riñones de una persona”. Para entenderlo mejor, “el filtrado glomerular normal es 100, con lo cual, para simplificarlo, lo que hago es una equiparación del valor del filtrado con el porcentaje. Si tengo 100, tengo el 100% de la función, es decir, estoy perfecto. Si tengo 62, tengo el 62%. Y si tengo 23, el 23%. En el caso de la orina, se analiza y determina la albuminuria, es decir, la concentración de albúmina en la orina. El valor normal de la albúmina en la orina es cero, todo lo que pase de cero es patológico y cuanto más alto, más patológico es”.
Con estas dos fotografías, informa, “el filtrado (que me da una imagen de lo que ocurre hoy), y la albuminuria (que me va a indicar qué va a pasar en los próximos 10 años en relación con la función renal y el riesgo cardiovascular), se puede estratificar a toda la población en su situación actual con respecto a la ERC y el riesgo que tiene de padecerla en el futuro”. Además, hay que decir que “hacer este diagnóstico precoz de la enfermedad supone un coste de apenas un euro por persona”, un coste mínimo con el que “podemos tener analizada y cribada a toda la población mayor de 60 años en España con relación a su función renal”.
En su opinión, “merece mucho la pena esta inversión, con pruebas muy sencillas que no tienen listas de espera y que se puede hacer en el entorno de la Atención Primaria”, es decir, en los centros de salud, mucho más accesibles para la población.
¿Cuándo empezarán?
Una vez que ha sido aprobado por el Consejo Interterritorial, explica el experto, “todas las comunidades autónomas tienen el compromiso de llevarlo a cabo antes del año 2028, que es el periodo que dura este plan de abordaje a la ERC dentro de la Estrategia de Cronicidad del Ministerio”.
Fuente: Cuidateplus
