Madrid ha sido el escenario del encuentro internacional “SAFE HEARTS PLAN: Young Scientists Engaging with Europe’s Cardiovascular Health Plan”, organizado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) y la Fundación AstraZeneca, con la participación de la European Society of Cardiology. La reunión ha reunido a jóvenes investigadores, responsables políticos, clínicos y representantes institucionales de más de 15 países para debatir el futuro de la salud cardiovascular en Europa.
Al acto acudio Juan Carlos Julián, director General de Federación Nacional de Asociaciones ALCER.
El evento forma parte de las acciones de sensibilización vinculadas al SAFE HEARTS PLAN, la nueva estrategia de la Comisión Europea para reforzar la prevención, la detección precoz y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de mortalidad en la Unión Europea.
Durante la inauguración, el director general del CNIC, el Dr. Valentín Fuster, subrayó la importancia de implicar a las nuevas generaciones de científicos en las prioridades europeas en salud: “Su trabajo puede moldear no solo el futuro de la ciencia, sino también el de la salud cardiovascular en Europa”. La clausura del encuentro estuvo a cargo del director científico del CNIC, el Dr. Borja Ibáñez.
Por su parte, Marta Moreno, vicepresidenta de la Fundación AstraZeneca, destacó la magnitud del reto sanitario y económico que suponen las enfermedades cardiovasculares en Europa, responsables de miles de muertes diarias y de un impacto económico estimado en cientos de miles de millones de euros anuales. En este sentido, defendió la necesidad de trasladar la evidencia científica a la práctica clínica de forma equitativa y a gran escala.
Uno de los aspectos más destacados del encuentro ha sido el protagonismo de los jóvenes investigadores, especialmente los vinculados a programas europeos como Cure Heart and Brain MSCA COFUND, que han actuado como ponentes y moderadores, favoreciendo el diálogo directo con responsables de políticas públicas y expertos internacionales.
A lo largo de la jornada se abordaron cuestiones clave como la prevención cardiovascular desde una perspectiva poblacional, la reducción de factores de riesgo, la equidad en el acceso a la salud y el papel de la innovación digital —incluida la inteligencia artificial— en la detección precoz y el seguimiento de pacientes.
Los participantes coincidieron en que el principal desafío actual no es solo generar evidencia científica, sino lograr su traducción efectiva en políticas públicas, con mecanismos de financiación, indicadores comunes y vías asistenciales bien definidas.
Entre los expertos internacionales que participaron figuran representantes de la Comisión Europea, el Instituto de Salud Carlos III, la comunidad científica europea y diversas organizaciones sanitarias y de pacientes.
El SAFE HEARTS PLAN, presentado por la Comisión Europea a finales del año pasado, busca consolidar la salud cardiovascular como una prioridad estratégica para la competitividad y el bienestar en Europa, impulsando programas nacionales de evaluación de riesgo cardiometabólico y fortaleciendo la prevención y el diagnóstico precoz en los Estados miembros.
