La enfermedad renal crónica constituye actualmente uno de los grandes desafíos de salud pública a nivel mundial. Se estima que alrededor del 10% de la población mundial padece algún grado de enfermedad renal crónica (ERC), una patología que no solo afecta al funcionamiento de los riñones, sino que también puede tener consecuencias importantes sobre otras áreas de la salud, entre ellas la función cognitiva.

En este contexto nace el proyecto europeo MOMENTUM, una iniciativa de investigación centrada en el deterioro cognitivo leve asociado a la enfermedad renal crónica. El objetivo principal del proyecto es mejorar el conocimiento sobre cómo y por qué se producen las alteraciones cognitivas en las personas con enfermedad renal, así como avanzar en su detección precoz y en el desarrollo de estrategias de intervención personalizadas.

Los estudios actuales indican que los pacientes con enfermedad renal crónica avanzada presentan disfunción cognitiva en una proporción mucho mayor que la población general de la misma edad. Entre un 30% y un 60% de estos pacientes experimentan algún tipo de alteración cognitiva, siendo el deterioro cognitivo leve (Mild Cognitive Impairment, MCI) la manifestación más frecuente. Esta condición se caracteriza por cambios neurológicos y alteraciones en capacidades como la memoria, la atención o la concentración, y puede aparecer incluso en fases tempranas de la enfermedad renal.

El deterioro cognitivo leve representa además una fase intermedia previa al desarrollo de demencia clínica, por lo que su identificación temprana resulta fundamental para prevenir daños irreversibles y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Uno de los aspectos diferenciales de MOMENTUM es la incorporación activa de la perspectiva del paciente dentro de la investigación. En este ámbito participa la European Kidney Patients’ Federation (EKPF), que desempeña un papel clave representando la voz de las personas con enfermedad renal crónica.

La EKPF contribuye al proyecto trasladando las necesidades, preocupaciones y experiencias reales de los pacientes, con el objetivo de garantizar que la investigación se desarrolle teniendo en cuenta su impacto directo sobre la vida cotidiana de las personas afectadas Además, la federación se encargará de desarrollar un cuestionario para valorar la calidad de vida de los pacientes con deterioro cognitivo leve asociado a la enfermedad renal crónica, así como de elaborar y validar un cuestionario específico sobre la experiencia del paciente con daño cognitivo leve. Estas herramientas permitirán incorporar indicadores centrados en el paciente y conocer con mayor precisión el impacto real de esta condición en el día a día de las personas afectadas.

Para abordar este reto, MOMENTUM combina diferentes líneas de trabajo. El proyecto integra estudios clínicos con pacientes, investigación preclínica y análisis de los mecanismos moleculares implicados en la relación entre la enfermedad renal y el deterioro cognitivo. Gracias a este enfoque multidisciplinar, los investigadores esperan identificar biomarcadores fiables que permitan detectar precozmente el deterioro cognitivo y desarrollar tratamientos e intervenciones adaptadas a las necesidades de cada paciente.

Con motivo del inicio oficial del proyecto MOMENTUM 2026-2030, representantes de la EKPF han participado en la reunión inaugural celebrada en Bérgamo. En representación de la Federación acudieron Juan Carlos Julián, responsable del plan de actuación, y Mónica Suengas, mánager del proyecto, quienes han participado este 22 y 23 de junio en las primeras sesiones de coordinación junto al resto de entidades y socios europeos implicados en el consorcio.

Este encuentro inicial ha servido para establecer las líneas de trabajo de los próximos años, definir los objetivos comunes y coordinar la colaboración entre los distintos partners internacionales que forman parte del proyecto.

A través de esta colaboración, MOMENTUM aspira no solo a ampliar el conocimiento científico sobre el deterioro cognitivo asociado a la enfermedad renal, sino también a impulsar herramientas de diagnóstico temprano y nuevas estrategias de atención que contribuyan a mejorar el bienestar y la autonomía de los pacientes renales en toda Europa.