El Campamento CRECE, programa socioeducativo organizado por la Federación Nacional ALCER este año en colaboración con ALCER Ebro, ha iniciado una nueva edición con la salida de los participantes desde Madrid rumbo a Zaragoza, donde se desarrollará esta experiencia dirigida a niños y jóvenes con enfermedad renal crónica procedentes de distintos puntos de España.
En total, participan 26 menores, acompañados por un equipo formado por 6 monitores, 6 profesionales de enfermería, 4 miembros de la Federación Nacional ALCER (FNA) y 3 integrantes de la Junta Directiva. El grupo se desplaza desde diferentes comunidades autónomas, entre ellas Málaga, Madrid, Ciudad Real, Sevilla, Valencia, Guadalajara, Galicia, Bizkaia y Barcelona, reflejando el carácter estatal de esta iniciativa.
El Campamento CRECE se ha consolidado como una de las actividades más significativas de ALCER, con el objetivo de fomentar la autonomía personal, la convivencia, el aprendizaje en salud y el ocio en un entorno seguro y adaptado a las necesidades de los participantes. La experiencia reúne a menores que comparten una misma realidad, favoreciendo el apoyo mutuo, la integración y la creación de vínculos entre iguales.

A lo largo de la convivencia, los participantes disfrutan de un completo programa de actividades culturales, educativas, deportivas y de ocio, siempre acompañados por un equipo multidisciplinar que garantiza la seguridad, el acompañamiento continuo y el bienestar de los menores. El dispositivo humano permite que los niños y jóvenes puedan participar activamente en todas las propuestas con la tranquilidad de contar con supervisión especializada en todo momento.
El programa incluye visitas a espacios emblemáticos de Zaragoza, actividades al aire libre, dinámicas de grupo, talleres formativos y experiencias de ocio en distintos entornos. Estas actividades están orientadas a reforzar la autonomía personal, la toma de decisiones, la confianza y las habilidades sociales, aspectos clave en el desarrollo de los participantes.

El Campamento CRECE también pone un especial énfasis en la convivencia y el trabajo en equipo, creando un espacio en el que los menores pueden compartir vivencias, afrontar retos conjuntos y establecer relaciones de amistad en un entorno de apoyo y comprensión.
La experiencia culmina con una jornada de cierre en la que se pone en valor la participación de todos los menores y el trabajo realizado durante la convivencia, consolidando este campamento como una referencia en el ámbito del ocio inclusivo y el acompañamiento a la infancia y juventud con enfermedad renal crónica.


