La sostenibilidad ha llegado al ámbito de la nefrología. Cada sesión de hemodiálisis requiere cientos de litros de agua y un elevado consumo de electricidad, además de generar importantes volúmenes de residuos sanitarios. Frente a este reto, la comunidad médica promueve la llamada “diálisis verde”, una iniciativa que busca mitigar la huella de carbono de los tratamientos renales mediante la reducción, reutilización y reciclaje de recursos.

Gestión eficiente del agua y la energía
El agua es uno de los elementos clave en estas terapias. El proceso de generación de agua purificada a través de plantas de ósmosis suele descartar una parte considerable del suministro. Para optimizar su uso, los especialistas apuestan por ajustar los volúmenes del líquido de diálisis y reutilizar las denominadas “aguas grises”.

La doctora Claudia Yuste, nefróloga del Hospital 12 de Octubre de Madrid, destaca la trascendencia de este enfoque dentro de la especialidad: “sabemos que la nefrología es una de las especialidades que más impactan la sostenibilidad y el medio ambiente y en concreto las sesiones de diálisis”.

Sobre el compromiso con estos cambios, la doctora Yuste señala: “dentro de la nefrología hay un movimiento innovador, potente, actualizado, que lo que intenta es reducir el impacto medioambiental de estas diálisis”.

Gracias a una adecuada segregación y al cumplimiento del modelo de las 3R (reducir, reusar y reciclar), el sector nefrológico avanza hacia una atención médica más responsable y sostenible.

Fuente: www.univadis.es