El servicio de Urología del Hospital Quirónsalud Miguel Domínguez señala la hidratación, la alimentación y el control del peso como algunos factores modificables

Haber sufrido un cólico renal aumenta las probabilidades de volver a padecer otro episodio en los años siguientes. Así lo advierte el especialista en Urología del Hospital Quirónsalud Miguel Domínguez de Pontevedra, Carlos Müller, quien explica que además de la predisposición genética y familiar, hay otros factores que pueden favorecer la formación de nuevos cálculos. Por ejemplo, una hidratación insuficiente, el exceso de sal y proteínas animales en la dieta o determinados hábitos de vida; de ahí que mantener una ingesta adecuada de líquidos y cuidar la alimentación sean dos de las principales medidas para reducir el riesgo.

“Cuando una persona ya ha presentado un cólico renal, es más probable que vuelva a padecerlo porque habitualmente persisten algunos de los factores modificables que favorecen la formación de cálculos, como son una hidratación insuficiente, una alimentación inadecuada o determinados problemas relacionados con el peso corporal”, explica.

Las litiasis renales se producen cuando determinadas sustancias, producto de los procesos metabólicos del organismo y que se eliminan por la orina, se concentran y forman cristales que pueden crecer progresivamente, uniéndose a otros hasta convertirse en cálculos. La enfermedad puede aparecer a cualquier edad, aunque es más frecuente entre los 30 y los 60 años y poco habitual antes de los 25.

¿Cómo se puede prevenir?

La hidratación es uno de los principales factores sobre los que se puede actuar para reducir el riesgo de formación de piedras en el riñón. Como referencia general, el especialista recomienda una ingesta de entre 1,5 y 2 litros de líquidos al día, aunque esta cantidad debe adaptarse a situaciones en las que exista una mayor pérdida de líquidos, como la práctica deportiva o la exposición a altas temperaturas.

“Más que centrarnos únicamente en una cantidad concreta de líquido, lo importante es conseguir una diuresis adecuada. Una forma sencilla de comprobarlo es observar el color de la orina, que debería ser clara y ligeramente amarilla, no oscura y concentrada”, apunta el doctor Müller.

La alimentación también desempeña un papel relevante. Un consumo elevado de sal, proteínas animales o determinados patrones alimentarios puede incrementar el riesgo de desarrollar litiasis. A ello se suma el peso corporal, otro de los factores que deben tenerse en cuenta en la prevención. “Una hidratación insuficiente y un consumo excesivo de sal o de proteínas animales aumentan significativamente el riesgo. Por eso, además de beber suficiente líquido, es importante mantener una alimentación equilibrada y un peso corporal adecuado”, señala el urólogo.

Además de estos factores, existe una predisposición genética y familiar y determinados medicamentos y suplementos pueden aumentar el riesgo de formación de cálculos en personas predispuestas.

Fuente: Diario de Pontevedra